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Hallado en la iglesia de Fresno del Torote el féretro del confesor del rey Carlos V

En un pequeño féretro de madera, rodeado de sellos heráldicos y cubierto por cruces blancas adheridas a la tapa y a los laterales de la caja, descansaba desde hacía 465 años el 'muy magnífico señor de este lugar de Fresno del Torote', tal y como se le describe en un documento hallado junto a él. El sarcófago, de poco más de un metro y medio de longitud, estaba cubierto por dos pergaminos donde se relata la vida y muerte del personaje.

La pista sobre la ubicación del ataúd, según fuentes del Obispado de Alcalá de Henares, se perdió hace varios siglos. Diversas modificaciones y ampliaciones de la iglesia de Fresno llevaron a la pérdida de los restos de uno de los descendientes directos del poeta Íñigo López de Mendoza, marqués de Santillana (1398-1458).

El sarcófago, siempre según la documentación hallada junto a él, fue inhumado a mitad del siglo XVI en uno de los muros del templo. Según relatan estos documentos, el personaje -muerto en 1535- yace en la iglesia de Fresno por expreso deseo suyo. Hurtado de Mendoza fue enterrado primeramente en el desaparecido 'convento de San Francisco de Madrid'. Cuando se terminó una ampliación de la iglesia de Fresno, unos años después de su muerte, los restos fueron trasladados definitivamente al pueblo del que era 'muy magnífico señor'.

Traslado al laboratorio

Responsables de la Guardia Civil, del Arzobispado de Alcalá de Henares y de la Viceconsejería de Patrimonio levantaron ayer acta oficial del descubrimiento del féretro poco después del mediodía. El ataúd será trasladado en breve a un laboratorio para su análisis. Los responsables de la viceconsejería que encabeza Rosa Basante rechazaron ayer que la caja mortuoria fuese abierta in situ, dado que cualquier pequeño detalle puede ser fundamental en la investigación.

Fresno del Torote es un pueblo más lleno de historia que de habitantes (tiene 1.300 vecinos). Según la leyenda, la localidad surgió cuando el concejo vecinal se reunió en torno a un fresno recién plantado por el señor del lugar, el primer marqués de Santillana. En el siglo XVI fue señorío de Ana Mendoza de la Cerda, la princesa de Éboli.

Quizá por ello, y uniendo ambos hechos, los vecinos de Fresno siempre han pensado erróneamente que la iglesia guardaba los restos 'del marido de la princesa de Éboli', según manifestó ayer el párroco de Fresno, Manuel González. 'Pero nadie sabía su localización exacta, hasta que hoy nos hemos enterado de lo ocurrido', manifestó. Lo que sí ha confirmado el derrumbamiento del muro de la sacristía es que este municipio se encuentra ligado íntimamente al marqués de Santillana, tal y como señalaba la tradición oral. Los restos de uno de sus descendientes, el citado Juan Hurtado de Mendoza y de Luna, lo atestiguan.

Los especialistas en historia consultados ayer por este periódico recuerdan que Hurtado de Mendoza participó en la toma de Granada junto a los Reyes Católicos, fue profesor de Retórica en la Universidad de Salamanca, fundador del convento de los dominicos de Atocha (orden en la que ingresó), además de escritor y confesor de Carlos V. Se conserva una de las loas que dedicó a la Santísima Virgen de Atocha. Era hijo del segundo marqués de Santillana y de una descendiente de don Álvaro de Luna, político y militar castellano, valido de Juan II.

Muros del siglo XIII

Pero el hallazgo del féretro no es la única sorpresa que los técnicos han encontrado durante las labores de consolidación de esta deteriorada iglesia madrileña. Hasta ahora, la parroquia de Fresno del Torote estaba considerada una construcción del siglo XVI. Sin embargo, las obras han sacado a la luz muros del siglo XIII, como los que cubrían el lugar donde descansaba Hurtado de Mendoza.

Las primeras hipótesis señalan que la iglesia pudo surgir sobre un anterior asentamien-to agropecuario musulmán. La estructura de la torre del templo de Fresno del Torote parece corresponderse con este tipo de construcciones mudéjares. Pero no se descarta incluso una mayor antigüedad del monumento.

La Viceconsejería de Patrimonio mantuvo durante todo el día de ayer un completo mutismo sobre el descubrimiento. Sus responsables declinaron hacer 'cualquier tipo de comentario sobre el hallazgo'.

Cuatro pretendientes para un único sarcófago

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de enero de 2001

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