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Andreu Buenafuente dice que 'La cosa nostra' no es un programa "muerto"

Andreu Buenafuente confirmó ayer que ha pedido a TV-3 el aplazamiento sine die de La cosa nostra porque no se siente recuperado de la crisis de cansancio que sufrió el pasado día 11 y que obligó a la paralización del programa. Lo hizo en rueda de prensa, arropado por todos sus compañeros de correrías televisivas. Allí estaban Paco, Sebas, Xavier Cassadó, Fermí Fernández y Oriol Grau atestiguando que El Terrat en estos momentos es una piña. Buenafuente declaró que La cosa nostra "no ha muerto", pero pidió comprensión y aseguró que volverá a pilotar el espacio cuando esté repuesto.

El popular humorista demostró que el agotamiento no le ha restado ni un ápice de ingenio. Que se tranquilicen sus admiradores: Andreu Buenafuente sigue en forma. Expuso con claridad las circunstancias que le han llevado a tomar la decisión de suspender La cosa nostra, no rehuyó ninguna pregunta y respondió con agilidad y humor a las cuestiones que le plantearon los periodistas."No me pasa nada. Nada grave, quiero decir. No me estoy muriendo ni tengo ninguna enfermedad infecciosa, pero si la tuviera también lo diría". Así comenzó Buenafuente su intervención: quitando hierro al asunto, como si interpretara un monólogo de los suyos. Después, se puso algo más serio para explicar por qué él, y también el programa, necesita un descanso: "He llegado al límite, algo que les pasa a muchas personas: unas lo dicen y otras se lo callan. Yo tengo la obligación de decirlo porque hago un programa de televisión. Lo recomendable en mi caso, según me ha dicho el médico, es el descanso, y puesto que el cansancio no tiene fecha fija de recuperación, tras una profunda reflexión y un intenso debate interno, hemos decidido dar vacaciones a La cosa nostra y volver cuando todos estemos bien, frescos y en las mejores condiciones para poder realizar el programa".

Buenafuente negó que hubiera algún motivo oculto tras la decisión de suspender La cosa nostra. "Ni tengo ninguna oferta de otra televisión ni pienso marcharme de TV-3", aclaró. Y aprovechó la ocasión para agradecer a la dirección de la cadena autonómica "su absoluta comprensión y trato humano". "Ya lo sabía, pero estos días he vuelto a comprobar que no trabajo con jefes, sino con amigos. Con gente que entiende que los programas los hacen personas, y que todas las personas tienen un límite", señaló. TV-3 había difundido horas antes una nota -suscrita por El Terrat- en este sentido. "Para quienes forman parte de TV-3, la preocupación más importante son las personas", señala el comunicado después de manifestar "el total apoyo" de la cadena a la decisión de la productora de Buenafuente.

Nuevos proyectos

El empresario y humorista enfatizó sus deseos de seguir preparando nuevos proyectos para TV-3, y anunció que en la actualidad El Terrat y la cadena pública catalana están trabajando en el regreso de Toni Soler e intercambiando ideas sobre futuros programas. "Vamos a producir más espacios para TV-3, que, a poder ser, ganen otros Premios Ondas", aventuró Buenafuente.El humorista insistió, no obstante, en la vigencia de La cosa nostra y en que su desaparición no es definitiva, sino simplemente un paréntesis, unas vacaciones sin fecha. "La cosa nostra", aseguró, " es el programa que a mí, personalmente, más me gusta. Trabajo con los mejores compañeros, los mejores cómicos de Cataluña y de España, y encima estamos reconocidos". "No lo considero de ningún modo un programa muerto. Quiero volver a hacerlo, pero, eso sí, encontrándome en condiciones. No sé cuándo será. No sería honesto por mi parte poner una fecha. Lo único que puedo afirmar es que no mataremos algo tan bueno como La cosa nostra", abundó. Y, como no podía ser de otra manera, Buenafuente cerró el capítulo de las explicaciones de su marcha de TV-3 con una broma: "Después de todo, tampoco está nada mal que el público descanse un poco de nosotros".

"Mi vida son los escenarios y los platós"

Andreu Buenafuente tuvo que responder a varias preguntas que vinculaban su cansancio con el crecimiento en los últimos años de la empresa que dirige. En este sentido, rechazó que su agotamiento tuviera relación con la responsabilidad que supone estrenar en breve dos espacios en Tele 5 producidos por El Terrat: la telecomedia Moncloa, dígame, que dirige Oriol Grau (Palomino), y el late show titulado La última noche, dirigido por José Corbacho (Sebas). "Estoy verdaderamente emocionado ante el lanzamiento de los dos productos y feliz de saber que tengo estos compañeros capaces de hacer algo tan bueno".El humorista negó también que esté preocupado por la audiencia en lo que representará el gran salto del humor marca El Terrat al resto de España: "No me importa la audiencia que tengan, estamos hablando de hacer buenos programas de televisión, y estos dos lo son".

En cuanto a la presión que supone simultanear la dirección de la productora con la aparición regular en pantalla, Buenafuente señaló: "Me gusta considerarme artista. Mi vida son los escenarios y los platós". Sobre la posibilidad de abandonar la actuación para dedicarse a la empresa con el fin de paliar la fatiga, como han hecho otros miembros del ramo del espectáculo antes que él -por ejemplo, los componentes de La Trinca (Gestmusic) y Emilio Aragón (Globo Media)-, Buenafuente aseguró que este momento profesional aún no le ha llegado. "Hay que tener en cuenta que ellos son mayores que yo", bromeó. Lo dicho: ni exhausto pierde Buenafuente el humor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de diciembre de 2000

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