Un payés pierde una mano cuando manipulaba una granada de la guerra

Pere Giralt, agricultor de Vilanova i la Geltrú (Garraf), perdió ayer una mano y dos dedos de la otra al explotarle una granada de mano de la guerra civil mientras manipulaba el artefacto. El accidente se produjo a las 8.30 horas, cuando el agricultor, de 55 años, encontró en una balsa de su propiedad dos cartucheras que contenían las granadas. Giralt intentó descubrir qué había en el interior de las fundas, similares a las de los prismáticos, separando los dos elementos a martillazos.

Al primer golpe, una de las granadas explotó y le causó al agricultor la amputación directa de la mano izquierda y la pérdida de los dedos anular y el corazón de la otra mano. Giralt, además, resultó herido en la cabeza y en otras partes del cuerpo. El agricultor fue trasladado en un principio al hospital Sant Camil, de Sant Pere de Ribes, y a media mañana fue llevado al hospital de Bellvitge, donde se recupera de sus heridas.Artificieros del Cuerpo Nacional de Policía se desplazaron a la finca donde se produjo la explosión, situada en la zona noroeste de Vilanova, para recuperar la segunda granada, que no explotó. Los dos artefactos eran de fabricación italiana y fueron utilizados durante la guerra civil. Cuando los agentes llegaron a la propiedad de Pere Giralt comprobaron que junto a su tractor se encontraba una caja de herramientas abierta de la que se habían extraído varios utensilios, seguramente aquellos con los que el agricultor intentó manipular los artefactos.

Al parecer, Giralt trabajaba ayer por la mañana en la limpieza de su balsa. Fue al vaciar la alberca cuando descubrió los dos artefactos explosivos. La policía desconoce cómo llegaron a la balsa las dos granadas, ya que aquélla fue construida después de la guerra y es impensable que las bombas pudiesen llevar años sumergidas bajo el agua y no hubiesen perdido todo su poder destructor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0014, 14 de diciembre de 2000.