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Un juzgado abre diligencias sobre los incidentes contra Birulés en Girona

Los incidentes ocurridos el pasado 2 de octubre durante la inauguración del curso académico de la Universidad de Girona, realizada por la ministra Anna Maria Birulés, pueden acabar sentando en el banquillo de los acusados a cuatro estudiantes -dos de ellos miembros del claustro de la universidad- acusados de un presunto delito de lesiones a agentes de los Mossos d'Esquadra. El juzgado de instrucción número 6 de Girona ha abierto diligencias y ha empezado a citar a declarar a algunos de los participantes en la protesta.

Las posibles acusaciones contra los alumnos se basan en el atestado policial sobre los incidentes ocurridos en el campus universitario y, sobre todo, en una filmación de vídeo en la que, según los Mossos d'Esquadra, puede identificarse a los manifestantes que hicieron uso de la violencia física, insultaron y amenazaron a los agentes. El acto de protesta contra la ministra, que reunió a unos 250 estudiantes, fue mayoritariamente pacífico, aunque un pequeño grupo de alumnos llegó a zarandear, escupir e insultar a algunos de los representantes de la administración invitados a la universidad. Los incidentes de mayor calibre se produjeron antes de que la ministra accediera al recinto de la ceremonia y también al final de la misma, cuando ésta abandonaba la universidad tras un refrigerio. El intercambio de golpes y empujones se produjo cuando los Mossos d'Esquadra impidieron la entrada del grueso de los manifestantes al recinto en el que se celebraba la ceremonia y cuando los estudiantes intentaron cortar el paso a la comitiva de autoridades.

Las fuerzas policiales acostumbran a abrir diligencias siempre que se producen incidentes en una manifestación, pero no siempre se procede a grabar imágenes de los hechos. En este caso, la filmación se realizó previa autorización de la Comisión de Control de Videovigilancia de Cataluña, encargada de analizar la fundamentación de la petición policial. Este permiso otorga a la filmación el rango de prueba judicial en caso de tener registrado algún delito. La comisión se encarga de destruir las cintas si en ellas no hay pruebas acusatorias. En una anterior visita del presidente del Gobierno, José María Aznar, a la ciudad de Girona se produjeron incidentes de mayor gravedad, pero al no existir filmaciones, las pruebas contra los presuntos agresores fueron más endebles.

Los incidentes causaron un enorme revuelo en la Universidad de Girona y el rector, Josep Maria Nadal, llegó incluso a poner su cargo a disposición del claustro. La comunidad universitaria ratificó posteriormente al rector en su puesto durante una catártica sesión del claustro en la que pareció superarse la polémica que dividió al centro docente. Hasta el momento, la Universidad de Girona no se ha pronunciado oficialmente sobre el hecho de que dos de sus alumnos claustrales puedan ser acusados de un delito de lesiones, si bien ha sido informada oficialmente del hecho.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de diciembre de 2000

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