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La seguridad alimentaria

El Comité Veterinario de la UE apoya someter al test de las 'vacas locas' a todas las reses adultas

Bruselas plantea dejar sin efecto la medida en los países que justifiquen su inutilidad

El Comité Veterinario Permanente de la Unión Europea confirmó ayer en Bruselas la necesidad de someter a todas las reses adultas (mayores de dos años y medio) sacrificadas en los mataderos a la pruebas de detección del prion de la vacas locas. Este control masivo, que empezará el 1 de julio próximo, sólo se suspendería en los países que presentasen informes razonados sobre su inutilidad en su territorio. Mientras tanto, desde el próximo 1 de enero, un control más limitado (que sólo afecta a reses adultas con signos de riesgos) se pondrá en marcha en todos los mataderos de la UE.

El Comité Veterinario Permanente, formado por expertos de los quince países de la Unión Europea, se decidió ayer, finalmente, por las máximas medidas cautelares apuntadas por los ministros de Agricultura para garantizar la seguridad de los consumidores.El 1 de enero próximo empezará la primera fase de control de la EEB (encefalopatía espongiforme bovina o mal de las vacas locas). En los mataderos, todas las reses bovinas de más de 30 meses "en riesgo" serán sometidas a la prueba de detección del prion. Se consideran animales en riesgo los enfermos de cualquier dolencia, los sacrificados de urgencia por motivos similares y los muertos en la granja. Estos casos suman, según Byrne, en toda la Uinón Europea entre 400.000 y 500.000 al año.

La segunda fase se iniciará el 1 de julio próximo y consistirá en someter a la prueba a todas las reses adultas que van a parar a la cadena alimentaria. La prueba no tiene objeto en las reses menores de 30 meses porque la enfermedad no se desarrolla antes.

Esta segunda etapa comportará un control masivo en los mataderos, que tendrán que realizar unos siete millones de pruebas anuales en toda la Unión Europea. Byrne rechazó la existencia de problemas estratégicos para poder realizar tal número de pruebas. "Durante los seis primeros meses del año", explicó ayer al término de la reunión de los expertos, "los países miembros tendrán tiempo de preparar los kits de las pruebas". En cuanto al gasto que generará la medida, también confirmó que se ha buscado una fórmula de cofinanciación para que los Estados y la Comisión compartan el desembolso. Cada prueba cuesta cerca de 5.000 pesetas, por lo que el análisis masivo ascenderá a 35.000 millones anuales. En España se calcula que habrá que testar a unas 300.000 reses cada año. Entre la primera y la segunda etapa de este plan masivo de pruebas entrará en vigor una medida adicional: la prohibición, el 1 de marzo próximo, de introducir en la cadena alimentaria de los animales los productos cárnicos no aptos para el consumo humano.

Este paso adelante dado ayer por el Comité Veterinario Permanete en defensa del consumidor se hizo en contra de la opinión de Austria, Finlandia y Dinamarca. Estos tres países, libres hasta ahora de la enfermedad, consideran innecesarias estas medidas que tendrán que acatar para seguir el criterio de la mayoría.

"El caso español demuestra la necesidad de las pruebas"

"El caso español demuestra la necesidad de las pruebas", dijo ayer el comisario europeo de Protección al Consumidor, David Byrne. Para este comisario, sólo la extensión de los test a partir del 1 de enero dará la idea del nivel de infección que sufre cada país de la UE. Byrne volvió a rechazar ayer la decisión de España de cerrar las fronteras al vacuno francés por motivos de desigualdad de criterios. Byrne tampoco aprueba la prohibición francesa de los piensos cárnicos para todos los animales (rumiantes, carnívoros, aves y peces). "Ese no es el camino. La prohibición francesa no tiene base científica; sólo demuestra que falta control. Por eso, vistos los informes de los países sobre sus propios controles, los expertos tendrán una opinión sobre la necesidad de extender la prohibición de las harinas animales en toda la Unión", dijo Byrne.

Schröder se muestra dispuesto a prohibir las harinas animales

El jefe del Gobierno alemán, Gerhard Schröder, se mostró ayer dispuesto a ampliar la prohibición del uso de harinas de carne en la alimentación a todas las especies animales si se detectan nuevos casos de vacas locas en su país. Este anuncio coincidió con la protesta de las organizaciones de consumidores, que ayer calificaron de "insuficientes" las medidas decretadas por la UE para superar la crisis.

El presidente francés, Jacques Chirac, también se unió ayer a las voces que piden a Bruselas "más medidas" para combatir la epidemia. En Francia, el Senado aprobó ayer la creación de una comisión de investigación sobre el uso como pienso de las harinas animales.

Por su parte, el Gobierno italiano ha pedido a la UE la inclusión obligatoria de la denominación de origen en el etiquetado de la carne de vacuno. Además, el ministro de Salud italiano, Umberto Veronesi, firmó ayer un decreto por el que se prohíbe donar sangre a las personas que hayan residido en el Reino Unido más de seis meses entre 1980 y 1996.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de noviembre de 2000