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El revuelto socialismo vizcaíno

El hegemónico sector de la Margen Izquierda se arriesga a perder su poder tras el congreso provincial

20 de octubre pasado. El PSE de Sestao suscribe un acuerdo municipal con el PNV sin el consentimiento del alcalde, el socialista Segundo Calleja, ni del secretario general vizcaíno, Patxi López. El episodio es el culmen de la fuerte división interna en el municipio y en Vizcaya, cuya ejecutiva socialista apenas ha resultado operativa en los dos últimos años."El tema empieza a ser grave con las primarias para la elección del candidato del partido a diputado general [a principios de 1999], cuando gana Josu Montalbán a los sectores de Rosa Díez, Martín Martínez y Marcos Merino. Se inicia un plan de desestibilización, cuyo primer paso es la aprobación de las listas de los representantes en las Juntas Generales en las que no participa ni Montalbán ni [el secretario general] Patxi López", asegura un socialista vizcaíno encuadrado en el sector de López.

Tradicionalmente, el socialismo vizcaíno ha estado dirigido por el núcleo de la Margen Izquierda, conformado por gran parte de los alcaldes, el ex vicesecretario general vasco, José Luis Marcos Merino, y el actual secretario de Organización de Euskadi y ex diputado foral Martín Martínez. Las fuentes consultadas por este diario dividen en tres las principales familias del PSE en la zona: la de Martín Martínez, junto a los alcaldes de Portugalete y Santurtzi, Mikel Cabieces y Javier Cruz, respectivamente; la de la ex consejera y eurodiputada Rosa Díez, tradicionalmente opuesta a la anterior, pero cuya influencia se ha diluido estos últimos años, y la de Josu Montalbán, que cuenta con el apoyo de Patxi López y de los alcaldes de Ortuella y Sestao, José Antonio Pastor y Segundo Calleja, respectivamente. A éstas se podría añadir otro núcleo más pequeño y circunscrito a la zona de Sestao, encabezado por Marcos Merino, "que tradicionalmente apoyaba al sector de Díez o al de Martín Martínez".

La realidad actual es que ya sólo coexisten dos grandes sectores, el de Martínez y el de Montalbán, cuyo enfrentamiento se ha reflejado en la elección de los delegados al congreso provincial del primer fin de semana de diciembre.

Las opciones de uno u otro varían según con quién se hable. Para la corriente de López y Montalbán, "tenemos el 75% de apoyo de los delegados frente al 25% de ellos", mientras que el núcleo de Martínez dice que "está muy igualado y no diría quien va a ganar. También dependerá de lo que pase en el congreso de Euskadi de este fin de semana", asegura un miembro de este sector.

Las diferencias entre ambos son patentes. "Hay que renovar el partido, acabar con los grupos de poder y realizar una gran renovación aprovechando el tirón del congreso federal", dicen los de Patxi López. En la otra parte se apuesta por un "cambio tranquilo, como ha hecho Zapatero, y manteniendo una línea de consenso". A su juicio, una victoria de Patxi López no debería significar "dejar fuera a una parte importante del socialismo vizcaíno", aunque admiten que "posiblemente gran parte de la gente que lleva muchos años tenga que dejar paso a caras jovénes".

El acercamiento del congreso ha enconado las diferencias. El socialismo de la Margen Izquierda reprocha que la ejecutiva vizcaína no haya presentado ningún documento de gestión en las agrupaciones locales y el sector que aspira a sucederle en el liderazgo se queja de que Martín Martínez "ha pretendido, desde su secretaria de Organización, tener doblegada a toda la ejecutiva de Vizcaya".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de noviembre de 2000