Entrevista:MANUEL PASTRANA - SECRETARIO REGIONAL DE UGT

"A los 700.000 parados andaluces no se les puede decir que la prioridad es equilibrar las cuentas"

Pregunta. Los Gobiernos llevan años suspirando por el déficit cero y cuando lo alcanzan, les llueven las críticas.Respuesta. Los sindicatos hemos mantenido frente a los Presupuestos Generales del Estado para 2001 que el déficit cero que plantean supone meter en el cajón posibilidades de desarrollo económico. No digo que no sea un objetivo al que aspirar, pero en este momento se fuerza la maquinaria innecesariamente. Si tenemos ese criterio frente al Gobierno central, las fuerzas sindicales tenemos que mantener el mismo discurso en Andalucía, que además parte de posiciones más atrasadas en empleo y renta. Es cierto que son posturas distintas; en los presupuestos del Estado se alcanza el déficit cero a base de pérdida de poder adquisitivo de los empleados públicos, con subidas salariales por debajo de la inflación, y de aportar dinero de las cotizaciones sociales de los trabajadores, incluidas las cuotas para desempleo. Aquí no va a ser así.

P. La Junta argumenta que el escenario de endeudamiento pactado con el Gobierno central no le deja margen.

R. Conocemos ese compromiso, sabemos que es muy difícil que una vez que se plantea el déficit cero en los presupuestos del Estado, una comunidad autónoma se puede descolgar y que la posibilidad de endeudamiento de las comunidades tiene que ser avalada por el Gobierno y que, incluso, plantear una hipótesis de endeudamiento puede ser mal entendido por entidades financieras. Pero aún así, creemos que nuestras dificultades para crear empleo estable o nuestro déficit en infraestructura son razones más que suficientes para que el objetivo prioritario no sea el déficit cero. A los más de 700.000 andaluces que según la Encuesta de Población Activa no tienen empleo en nuestra comunidad no se le puede plantear que la prioridad es que hay que equilibrar las cuentas y evitar el endeudamiento.

P. La renovación del acuerdo social con patronal y Junta está aún pendiente, pero el presupuesto para 2001 ya está previsto, ¿condicionará eso el nuevo pacto por el empleo?

R. No, siempre ha sido así. Los pactos siempre han ido a remolque de lo ya establecido en los Presupuestos y nunca eso ha sido un problema. Simplemente el coste final de las distintas medidas que se consensúen tendrán su reflejo en los presupuestos y, si no están suficientemente contempladas, habrá las correspondientes modificaciones presupuestarias.

P. El proyecto de presupuestos refleja un incremento del 11% en medidas de fomento de empleo, pero la formación profesional ocupacional se estanca en 28.000 millones.

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R. Creo que la formación profesional tiene más necesidad de adecuar sus contenidos formativos a las necesidades reales del mercado que de incrementos presupuestarios. ¡Hombre, si las disposiciones económicas fueran mayores, mejor! Pero la urgencia no está tanto en incrementar la partida económica sino en ser capaces de concluir un proceso iniciado hace un par de años de reconversión de las acciones formativas; por ejemplo, aquí en Sevilla hemos cambiado cursos clásicos de inglés o informática por formación específica en mantenimiento de aeronaves, que es lo que demanda aquí el mercado con urgencia.

P. El Presupuesto no incluye fondos adicionales para generalizar la jornada semanal de 35 horas, que es uno de sus objetivos para el nuevo pacto social.

R. Ahí no vamos a ceder. Hay un acuerdo entre la Junta y las organizaciones sindicales de tal manera que los costes de los incentivos de la reducción de la jornada se tienen que cubrir presupuestariamente. El problema de las 35 horas no está en la falta de recursos públicos, sino en una posición numantina y absurda de los propios empresarios. Mantienen un discurso muy socializado en torno al empleo pero la puñetera realidad es que no hacen a un trabajador fijo ni de casualidad, y eso no tiene otra causa que el mantenimiento de los enormes beneficios que tienen desde hace unos años, que es la misma razón por la que no afrontan la reducción de jornada. En Francia, no se ha hundido el mundo por aplicar las 35 horas, al revés, las empresas francesas han aumentado su competitividad.

P. La Junta prevé 70.000 nuevos empleos para 2001 ¿Lo cree posible?

R. Ja, ja, ésa es casi una pregunta para la bruja del Canal 47 [televisión local de Sevilla]. En este momento, todavía es muy difícil calibrar si estamos a las puertas de una recesión económica. Lo que sí es cierto es que la simple duda sobre lo que está pasando o sobre lo que pueda pasar ya está provocando una parálisis en determinados sectores empresariales. En el nuevo acuerdo de concertación, debemos iniciar un juego de prevención de modo que, en el mercado de trabajo, la mayor parte de los recursos públicos tienen que ir destinados a la creación del empleo. También hay que incidir en la estabilidad del empleo y regular medidas especiales de salida del mercado laboral, como las prejubilaciones. El acuerdo de concertación debe ser un parapeto ante la crisis que se nos puede venir encima.

P. 15.000 millones para fomento industrial, ¿es suficiente?

R. Andalucía no puede conformarse con tener un sector terciario potente, con que nos dediquemos todos a la atención de los jubilados del norte de Europa; creemos que no hay la apuesta pública suficiente por la industria; también porque no hay la iniciativa privada suficiente; no hay proyectos industriales serios y cuando los hay el respaldo de la Junta sí existe como en el caso del parque aeronáutico de Sevilla o en la tecnificación del sector textil. Y no quiero disculpar a la Junta, lo que digo es que un incremento del Presupuesto sólo tiene sentido si hay políticas industriales que desarrollar. Y ahí chocamos con una cierta cultura de algunos sectores empresariales, no en todos, de centrarse en lo fácil, que hoy en Andalucía es el sector servicios.

P. La Junta defiende que sus Presupuestos son una apuesta social, el PP que es un derroche en burocracia ¿Con qué versión se queda?

R. Ahí las críticas del PP no tiene absolutamente ninguna credibilidad. En su propia gestión se puede recordar que los altos cargos que iban a eliminar en el Gobierno central se han multiplicado por diez. Es simplemente demagogia absurda en un partido que alguna vez puede enfrentarse a la responsabilidad de gobernar aquí. Estamos de acuerdo con la orientación del presupuesto, porque apuesta por un modelo en el que la gestión de los recursos van encaminadas a acabar con las desigualdades sociales.

P. Pero los fondos para el salario social vuelven a no pasar de los 4.000 millones.

R. No estoy de acuerdo ni con la partida, que me parece absolutamente insuficiente, ni con el concepto. El salario social debe servir no sólo para cubrir necesidades básicas, porque Andalucía no se puede permitir tener a gente pasando hambre en la calle, sino que también tiene que ser un instrumento para la incorporación de ese colectivo a una vida digna.

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