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CARTAS AL DIRECTOR

Inocente, inocente

Érase una vez unos inocentes que decidieron presentarse al concurso-oposición para la provisión de vacantes de celadores de instituciones sanitarias de la Consejería de Sanidad (resolución de 2 de septiembre de 1998) y el cuento chino comenzó. El primer examen se realizó en octubre del 99, el segundo en abril del 2000 y por último, el plazo de presentación de méritos acabó el pasado julio. Llevamos cerca de dos años con esta historia desde que nos matriculamos y a 24 de octubre, no sabemos nada sobre el resultado final. Y yo me pregunto qué es lo que quieren conseguir. Si lo que quieren es asquear y desanimar a la gente para que no se presente a oposiciones han dado en el clavo; si lo que quieren es seguir engordándose el bolsillo mientras unos cuantos inocentes siguen esperando que se les dé lo que es suyo, lo están consiguiendo. ¿De eso se trata, no? De alargar el asunto, que el tiempo para ellos es oro, pero oro del de verdad.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de noviembre de 2000