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Reportaje:

El tejido que hace las arrugas

Los industriales del sector coronan en Gerena a Adolfo Domínguez como Maestro del Lino

"La tierra no nos pertenece. Nosotros pertenecemos a ella. Lo natural retorna siempre; por más que avance la tecnología, la fibra natural encuentra la grieta para sobrevivir". Adolfo Domínguez duerme en sábanas de lino, los sofás de su casa son del mismo tejido y las cortinas, también.Aunque sólo fuera por eso, pero es por muchas cosas más, el diseñador gallego recibió ayer el título de Maestro del Lino, un premio que otorgan los industriales europeos del lino, y que compartió con Sheila Hicks, una diseñadora textil estadounidense.

Domínguez recordó las servilletas, las sábanas, los manteles de lino de su abuela y habló de belleza en un momento en el que sumar Europa con lino da como resultado un pensamiento de fraude. No se arruga Domínguez por esto: "Donde hay subvención puede haber fraude, pero eso es minoritario, como la corrupción española de la que tanto se habló".

El Cortijo El Esparragal, en Gerena (Sevilla), recibió ayer a la delegación de industriales del lino en su 51 congreso con una doma vaquera, un desfile de modelos y una cena andaluza. Pero en esta ocasión el mal tiempo español sorprendió a los industriales europeos que, a pesar de ello, disfrutaron sacándose fotos junto a dos garrochistas a caballo.

En los jardines húmedos y grises del cortijo, Domínguez recordó el Atlántico bravío de su Galicia natal y habló de moda. ¿Qué tiene de elegante el lino? Las selváticas cejas del diseñador se encrespan: "Es el cashemir del trópico". ¿Y es más de hombre o de mujer? "De los dos, pero la moda es de la mujer, los hombres felizmente somos austeros vistiendo, pero yo a las mujeres las veo como un estallido de color".

Como todo el mundo sabe, el lino se arruga mucho y éste puede ser otro motivo por el que Domínguez merezca más que nadie la capa que ayer le pusieron sobre los hombros como si fuera un honoris causa. "Ya sé que yo moriré antes que la frase de la arruga es bella. La inventé para vender más, pero el lema lo hace la colectividad. Aquello de la arruga conectó con un momento, una generación, unas expectativas. Se acierta en la medida en que se acierta con lo que quiere la gente". ¿Y qué frase puede conectar con el momento actual que se vive en España? "Uf. Lo natural es bello. En estos momentos tan tecnologizados".

Las bellas, que no naturales, desfilaron por el patio del cortijo entre candelas. Vestían lino dibujado por 16 diseñadores; cuerpos de junco cimbreándose entre las llamas. La fiesta fue definitivamente un canto a lo natural, a la tierra. Como dijo Domínguez: "La llamada del bosque".

Pero de nuevo se coló la globalización entre las hogueras. Los modelos lucían rostros de distintos países y culturas, cuerpos esbeltos envueltos en pieles étnicas. Pero todos, modelos e industriales, diseñadores e invitados, franceses y portugueses, españoles e indios tuvieron ayer una bandera común: el lino que sale de la tierra.

Sin embargo, la indumentaria de los industriales no era de cashemir del trópico, por más que reclamaron ayudas para su negocio. Sheila Hicks, no obstante, quiso elevar el tejido que puso patas arriba su carrera: "Tenéis suficiente para comer y para vestir, ahora hay que hacer arte". "Se necesitan muy pocas cosas para vivir, basta con una: la belleza", remató Domínguez.

El tiempo desapacible, la llovizna obstinada, se empeñó en demostrar que también el clima es de todos y que en todos los sitios hay invierno. Orvalla en Andalucía, maestro Domínguez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de octubre de 2000