Medidas contra la violencia doméstica

Un hombre mata a cuchilladas a su esposa en Móstoles delante de su hija de cinco años

La familia de la víctima denuncia que el marido la atacó al descubrir que quería la separación

Antonio Pámpano Carpallo, empleado de Correos, de 36 años, acuchilló hasta la muerte a su mujer, Pilar Villarrubia, de 33 años, en la madrugada del miércoles en Móstoles (Madrid). La única hija de la pareja, de cinco años, presenció la tragedia. Según la familia de la víctima, ésta se desencadenó después de que la mujer expresara al marido su deseo de pasar una temporada sin él, debido a las disputas continuas. Tras el crimen, el hombre trató sin éxito de cortarse las venas. El matrimonio ya estuvo un año separado. Los vecinos aseguran que el hombre insultaba a la mujer debido a su exceso de peso.

Sobre las cinco de la madrugada del miércoles, el matrimonio se enzarzó en una fuerte discusión en su piso, en la calle de Pintor Vélázquez de Móstoles. En el enfrentamiento, el marido asestó al menos 10 puñaladas a su mujer, que falleció en el acto, según la Policía.Los vecinos oyeron gritos y llantos, según relataron ayer. El portero de la finca, Jesús Pérez, que vive debajo de la pareja, incluso salió a la escalera. "Primero escuché los gritos de la mujer y luego, los lloros de la niña. Avisé a la Policía Local", relató. La hija del matrimonio, de cinco años, presenció el asesinato de su madre. Después, el padre la sacó a la escalera, según informó la Jerfatura Superior de Policía de Madrid.

Los agentes encontraron a la pequeña ante la puerta de la casa. "La niña estaba acurrucada en una esquina y aún temblaba. Nos dijo que su mamá estaba herida", afirmó un agente. Mientras, en el interior del domicilio, el hombre gritaba: "Me voy a matar". No abrió la puerta, y policías y bomberos echaron la puerta abajo. Dentro de la casa hallaron a la mujer ensangrentada tendida en el sofa. El marido, vestido con un pantalón del pijama, se acababa de cortar en la muñeca izquierda. Llevaba dos cuchillos y un mazo en las manos.

Los médicos del Insalud certificaron que la mujer estaba muerta. El cadáver tenía al menos una decena de puñaladas en el toráx, el cuello y el abdomen. También recibió mazazos en la cabeza.

El supuesto homicida fue trasladado al hospital de Móstoles, donde se le curó la herida de la muñeca. Posteriormente fue conducido a la comisaría de Móstoles. Anoche se negó a prestar declaración. La niña también fue hospitalizada en un primer momento, debido a su "estado de agitación transitorio", según los médicos. Luego, la recogieron sus abuelos.

La familia de la mujer fallecida dijo a la policía que Pilar tenía intención de dejar a su marido si no mejoraba la relación conyugal. Hace varios años ya estuvieron separados cerca de doce meses, según explicó un pariente a los agentes. En los archivos policiales no consta ninguna denuncia de la fallecida contra su marido.

Los vecinos del bloque ignoraban los problemas de la pareja aunque habían oído en repetidas ocasiones que Antonio llamaba "foca" a su mujer, que era obesa. "Se metía con ella en público y le decía que tenía que adelgazar. Ella se esforzaba por quedarse delgada y hasta perdió 20 kilos, pero los recuperó", dijo una vecina. El supuesto homicida trabajaba en el la central de Correos y Telegráfos. En la actualidad se encontraba de baja tras ser intervenido por una dolencia física.

Anoche, medio millar de vecinos de Móstoles se manifestaron frente al Ayuntamiento de esta localidad de la periferia madrileña para protestar contra el homicidio de Pilar Villarrubio y pedir el cese de la violencia doméstica contra las mujeres.

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