TRIBUNALES

El juzgado condena al casino de La Vila por fraude de ley al despedir y luego contratar a 17 trabajadores

El Juzgado de lo Social número 6 de Alicante ha condenado al casino Royal Palm, de la Vila Joiosa por un delito de fraude de ley al despedir y luego contratar a un grupo de 17 trabajadores del sector de hostelería y restauración del complejo de juego. En la sentencia, el magistrado obliga a los empleados a reintegrar al Fondo de Garantía Social (Fogasa) las cantidades percibidas en su día que, en total, ascienden a 25 millones de pesetas. A cambio, el juez decreta que la empresa reconozca la antigüedad (una media de 20 años) a los trabajadores afectados.Los empleados afectados por esta sentencia, pertenecían inicialmente a la plantilla de la firma Hocoba, que tenía subcontratado con los propietarios del casino los servicios de hostelería y restauración. En mayo de 1999, cuando la propiedad del casino paso a manos de la mercantil Casinos del Mediterráneo SA, la firma Hocoba presentó un expediente de regulación de empleo. Los trabajadores pasaron al paro y fueron indemnizados, en la mentada cantidad global por el Fogasa. Sin embargo, en julio de 1999, los antiguos empleados de Hocoba fueron de nuevo contratados por la propiedad del casino. Entonces, el ministerio de Trabajo presentó una demanda por supuesto fraude de ley al entender que "el expediente de regulación de empleo fue una argucia legal para enmascarar lo que en realidad fue una sucesión de empresas".

El magistrado ha dado la razón al demandante y declara "la existencia de una sucesión empresarial entre la empresa Hocoba y Casinos del Mediterráneo". El juez basa su argumentación en un documento privado firmado ante notario entre las dos mercantiles mediante el cual Casinos del Mediterráneo se comprometía a mantener la actividad empresarial de Hocoba. Este documento se formalizó el 20 de mayo de 1999, cinco días más tarde de presentarse el expediente de regulación de empleo.

Un portavoz del sindicato UGT, mayoritario en el comité de empresa de la extinta firma Hocoba, aseguró ayer que los trabajadores desconocían la exitencia de ese acuerdo privado entre las dos mercantiles. "De lo contrario no hubiéramos accedido al expediente de regulación de empleo, primero porque estaríamos incumpliendo la legislación y, segundo, porque los trabajadores conservarían la antigüedad", dijo ese portavoz.

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