Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LA OFENSIVA TERRORISTA

Eta asesina al fiscal jefe de Andalucia

Luis Portero, de 59 años, fue tiroteado por tres individuos en el portal de su domicilio

Sevilla / Granada
Después de tres intentos fallidos contra otros tantos militares en Sevilla, ETA logró ayer consumar un atentado en Andalucía. Esta vez cambió de objetivo: el estamento judicial. Tres pistoleros dispararon a la cabeza a Luis Portero, fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia andaluz, en el portal de su casa de Granada. Tras varias horas en coma irreversible, Portero murió a las siete de la tarde en el Hospital de Traumatología de esa ciudad. Antes, la explosión de un coche bomba abandonado por los etarras estuvo a punto de causar una matanza muy cerca del lugar del crimen. El asesinato, que revela que ETA cuenta con una infraestructura en Andalucía, fue condenado por el Rey, el Gobierno, las instituciones judiciales y los partidos.

Pistoleros de ETA asesinaron ayer en Granada a Luis Portero García, de 59 años, fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. Tres individuos le esperaban en el portal de su domicilio y le dispararon dos tiros cuando regresaba a su casa poco antes de las dos y media de la tarde, en coche oficial, pero sin escolta. Portero fue recogido todavía con vida, pero falleció pocas horas después en el centro hospitalario al que fue trasladado. El atentado se produjo poco después de que la policía desactivara en Sevilla un artefacto colocado en el coche de un suboficial del Ejército. Es la tercera acción de esas características que ETA lleva a cabo en la capital andaluza en tres días. El ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, que se trasladó a Granada, señaló que la banda terrorista actúa en Andalucía con un comando itinerante. Portero, casado y padre de cuatro hijos, ocupaba el cargo de fiscal jefe desde la creación en 1989 del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. Su asesinato es el primero cometido por ETA contra un miembro del estamento judicial desde la muerte en 1997, en Madrid, del magistrado del Tribunal Supremo Rafael Martínez Emperador. El fiscal recibió dos tiros, uno de ellos en la cabeza. Portero disponía de escolta, pero no solía utilizarla tras finalizar su jornada de mañana en la sede del Tribunal Superior. Poco después del atentado, un coche bomba estalló en las inmediaciones del domicilio de Portero, sin causar heridos. Por la mañana, la policía había desactivado en Sevilla un tercer artefacto explosivo colocado en el coche de un suboficial del Ejército del Aire. El conato de atentado tuvo las mismas características que los dos que se registraron el sábado, también contra suboficiales residentes en la misma zona de la capital andaluza. En los recipientes que contenían el explosivo, la policía halló inscripciones con los nombres de tres de los terroristas del comando Vizcaya muertos el pasado mes de agosto en Bilbao al explotar la dinamita que transportaban. El asesinato de Portero y las acciones de la banda en Andalucía levantaron la indignación y repulsa de todos los sectores de la sociedad. El Rey, durante un acto en Yuste (Cáceres), afirmó que los etarras no conseguirán acabar nunca con la libertad y la democracia, mientras que el presidente del Gobierno, José María Aznar, reiteró desde Roma el propósito del Ejecutivo de acabar con el terrorismo.

Tres pistoleros de ETA esperaron a Luis Portero, fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, en el portal de su casa para descerrajarle dos tiros en la cabeza. Los terroristas habían logrado entrar en el edificio muy poco antes tras hacerse pasar por miembros de una ONG que iban a hacer una cuestación contra el cáncer. Semiocultos junto al ascensor del inmueble número 6 de la calle del rector Marín Ocete, en plena zona universitaria de Granada, los activistas pudieron ver cómo Portero se bajaba de su coche oficial y se despedía del conductor y de otro fiscal que le había acompañado. Eran las 14.20 cuando un tiro en la nuca dejó a Portero clínicamente muerto. A las siete de la tarde se confirmó su fallecimiento.Portero, de 59 años de edad, casado y con cuatro hijos, había estado por la mañana en la sede del TSJA, en la que había sido visto por numerosas personas. Habitualmente llevaba un escolta, pero sólo hacía uso de la vigilancia por las mañanas. No se sentía amenazado a pesar de que en los últimos días el colectivo de jueces y fiscales había sido advertido de que podría ser objeto de un atentado de ETA.

Poco antes de las dos de la tarde decidió irse a casa. Ya lo estaban esperando. La familia y los vecinos del fiscal pudieron oír los disparos. Portero, miembro nato del Consejo Consultivo de la Junta de Andalucía, estaba todavía con vida cuando fue atendido por los servicios de emergencia. Inmediatamente sufrió una parada cardiorrespiratoria de la que los facultativos pudieron sacarle. Así, el fiscal llegó con vida al Hospital de Traumatología de Granada, al que fue trasladado por una UVI móvil.

El primer parte médico difundido por el jefe de la UCI del hospital, Enrique Fernández Mondéjar, indicaba que Portero conservaba un resto de vida gracias al sistema de ventilación mecánica, pero se le daba por "clínicamente muerto" debido a las "lesiones irreversibles" que presentaba. A las siete de la tarde se confirmó su fallecimiento, pero aun se le mantuvo un tiempo más con las "mínimas constantes vitales" para proceder a la extracción de órganos para trasplantes.

Portero presentaba un impacto de bala "con orificio de entrada entre el cuello y el cráneo por la parte posterior y de salida por el labio superior que le ha destrozado dos vértebras y seccionado la médula ósea y la base del cráneo por la onda expansiva". Sólo presentaba un impacto, pero la policía recogió del portal dos casquillos del habitual calibre etarra: nueve milímetros parabellum.

Portero es el segundo fiscal asesinado por ETA tras Carmen Ruiz Tagle, abatida a tiros el 12 de septiembre de 1989. La banda también ha matado a tres miembros de la judicatura: el juez de paz de Lemona (Vizcaya) José Javier Jáuregui (julio de 1978); el magistrado del Tribunal Supremo José Francisco Mateu Canoves (noviembre de 1978) y el también magistrado del Supremo Rafael Martínez Emperador (febrero de 1997)

Explosión de un coche

Las fuerzas de seguridad estaban ya levantando los cordones cuando una fuerte explosión sacudió el barrio. Un vehículo con matrícula SE-7495-CF estalló a las cinco de la tarde en la calle del doctor Jaime García Arroyo, una vía con acceso sólo a las cocheras del inmueble y a unos 40 metros del portal donde fue abatido el fiscal jefe del TSJA. Milagrosamente, no hubo heridos.Se supone que el automóvil, que estaba perfectamente aparcado, era el que habían utilizado los terroristas para desplazarse hasta Granada para cometer el atentado, tras colocar tres artefactos explosivos en coches de militares de Sevilla, y que después lo volaron para borrar sus huellas.

Los dos primeros artefactos fueron localizados el sábado y pudieron ser explosionados sin que provocaran daños personales. El tercer paquete fue hallado ayer mismo por un subteniente del Ejército en la calle de Urbión, del barrio del Plantinar de la capital andaluza.

El artefacto, una fiambrera de plástico con cloratita y dinamita, fue encontrado por el militar bajo el asiento del conductor tras haberse percatado de que la puerta delantera derecha de su Citroën BX gris plateado estaba forzada. La fiambrera llevaba escrito a mano el nombre de Zigor, en supuesto homenaje a Zigor Arambarri, muerto en Bilbao junto a otros tres activistas en agosto pasado cuando les estalló el coche en el que transportaban explosivos. Otra de las bombas desactivadas estaba dedicada a Urko Gerrikagoitia y se tienen datos de que la tercera llevaba el nombre de Ekain Ruiz Ibarguren. Los tres fallecieron en Bilbao junto a Patxi Rementeria

Ekain Ruiz fue identificado como uno de los miembros del comando etarra que participó en el asesinato, en julio pasado, del concejal malagueño José María Martín Carpena. Junto a él fueron identificados como supuestos integrantes del grupo Igor Solana Matarrán, Ohiane Errazquin Galdós y, posiblemente, Gorka Palacios Alday.

Los responsables de la lucha antiterrorista están convencidos de que ETA dispone en Andalucía de "pisos e informadores", de que los autores de los atentados de los últimos días "dominan perfectamente el territorio" y de que disponen "de buena información sobre bastante gente".

El ministro del Interior, Jaime Mayor, dijo en Granada que el atentado ha sido perpetrado por un "comando itinerante" y que fue perpetrado por los pistoleros ante la "rabia" de haber fallado en los tres intentos anteriores, informa Francisco J. Titos.

Condenas

El Gobierno y los partidos políticos condenaron el atentado contra el fiscal jefe del TSJA y coincidieron en la necesidad de que la sociedad reaccione con firmeza ante un terrorismo que persigue a todas las instituciones del Estado.El rey Juan Carlos dijo desde el monasterio de Yuste, en Cáceres, que ETA "no conseguirá acabar nunca con la libertad y la democracia". El presidente del Gobierno, José María Aznar, aseguró en Roma que España va a seguir la batalla contra el terrorismo "con la misma firmeza". El presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, afirmó que es necesario que los demócratas ahuyenten "toda tentación de emplear el fenómeno terrorista como arma arrojadiza o elemento de división". En Granada, unas 10.000 personas se manifestaron en repulsa por el asesinato.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2000