Los defensores del Alarde mixto estudian personarse en la causa contra los detenidos

La Fiscalía de San Sebastián estudiará en los próximos días los atestados que la Ertzaintza abrió contra las 75 personas que fueron arrestadas en Hondarribia durante los ensayos y posterior desfile del Alarde. Tan sólo uno de ellos ha sido acusado por la Ertzaintza de agresión y el resto de desobediencia a agentes de la autoridad. La asociación Juana Mugarrietakoa, defensora del Alarde mixto, estudía personarse como acusación particular en los procesos judiciales contra los detenidos. Además, pedirán que se incluya la agravante de discrimación.

Los responsables de la comisaría de Irún remitirán hoy al juzgado de esa localidad los atestados sobre los incidentes que se registraron en Hondarribia la semana previa al Alarde. En esos días 75 vecinos partidarios del desfile tradicional fueron detenidos por participar en los actos de boicot a la compañía mixta Jaizkibel. El Departamento de Interior emitió una orden en la que se decía que la la citada compañía debía encabezar el desfile del Alarde por delante del escuadrón de Hacheros. La decisión fue ratificada por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, que concluyó que el Alarde era un desfile cívico militar en el que podían participar hombres y mujeres en igualdad de condiciones. Sin embargo, los integrantes de la companía Jaizkibel se tuvieron que retirar ante la imposibilidad de desfilar como era su deseo. Un dispositivo de cerca de 400 agentes no logró que ese grupo fuese a la cabeza del desfile.Los tradicionalistas festejaron el repliegue de la Ertzaintza y la retirada de la compañía mixta Jaizkibel como si de una victoria militar se tratara. Lo que los hondarribitarras celebran el 8 de setiembre es la expulsión de los franceses en 1638 del municipio. Los hombres marchan con escopetas al hombro y las mujeres vestidas de cantineras acompañando a la tropa.

Hace cuatro años un grupo de mujeres del pueblo decidió participar en el evento como escopeteras. Una decisión que no gustó a la mayoría del pueblo. Los vecinos, hombres y mujeres, se volvieron contra ellas y se atrincheraron en posiciones inmovilistas y los partidos políticos, salvo HB e IU, no se pronunciaron sobre el tema. El alcalde, Borja Jáuregui (PNV), se mostró partidario de los tradicionalistas y fue acusado por los miembros de Jaizkibel de instigar y provocar el enfrentamiento entre los vecinos.

La Fiscalía estudiará a partir de hoy los 75 atestados en los que se recogen las circunstancias en las que fueron detenidas los hombres y mujeres de Hondarribia que defendían el Alarde tradicional. 22 de las detenciones se produjeron durante los ensayos de la compañía mixta Jaizkibel y el resto el mismo día de la fiesta local. La Ertzaintza imputa a los detenidos el tipo penal de desobediencia y por ello podrían ser condenados a una multa que puede variar entre los diez y sesenta días. La cuota diaria de dicha sancion puede llegar a ser de 50.000 pesetas.

La asociación Juana Mugarrietakoa, defensora de que las mujeres participen en la fiesta como soldadas, analiza las posibilidades de personarse como acusación particular en todos los procesos judiciales que puedan llegara abrirse en los juzgados. Pedirá que junto a la acusación de desobediencia a la autoridad se incluya la "agravante de discriminación". La abogada María Luisa Agirretxe confía en que los detenidos sean juzgados.

La actuación de la Ertzaintza, que se retiró sin que los integrantes de la compañía mixta Jaizkibel pudiesen desfilar, será explicada por el consejero de Interior. Balza ha pedido comparecer ante la Comisión de Instituciones de Interior del Parlamento para informar sobre el dispositivo policial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 12 de septiembre de 2000.

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