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La Pasarela Cibeles se abre a una explosión de color para la primavera-verano de 2001

El punto suave, la tela vaquera o 'denim' y los tejidos tecnológicos centran la nueva moda

La 32ª edición de la Pasarela Cibeles empieza hoy y se extenderá hasta el viernes, con un total de 17 desfiles en los que se verán las propuestas de 20 diseñadores para la primavera-verano de 2001. Una vuelta al color en sus gamas más ácidas y brillantes será la nota dominante de las tendencias, en las que impera también un gusto por la sensualidad, las aberturas atrevidas y la soltura de las formas. Acuden a Cibeles por primera vez los creadores Andrés Sardá y Julie Sohn, mientras Josep Font hará su desfile en el patio central circular del nuevo edificio de la feria madrileña.

Minifaldas y tobilleros

La vuelta al color estaba cantada. Se acabó el gris y el negro atempera su presencia. Otra novedad que no es tal es la imposición del denim o tela vaquera en múltiples aplicaciones, gruesos y gamas desgastadas, la aparición caprichosa de la pedrería y los bordados florales y unas líneas suaves que envuelven la figura de la mujer sin ocultarla. Así se presenta la Pasarela Cibeles, que empieza hoy y quiere olvidar sus oscuras últimas etapas donde ha habido de todo menos espíritu constructivo. Ahora, una vez anunciado el regreso de los disidentes y anulada la presencia del polémico Comité de la Moda (encargado de seleccionar quién desfila y quién no en Cibeles), las aguas vuelven lentamente a su cauce y donde hubo cruce de descalificaciones ahora hay elogios mutuos.Fermín Lucas, director general de Ifema, dice: "El acuerdo es firme, y trabajamos juntos en un nuevo diseño de la pasarela, que contempla hacerse finalmente un hueco en la agenda internacional". La Pasarela Cibeles cuenta este año con un presupuesto de 160 millones de pesetas, con un serio incremento con respecto a las ediciones anteriores; además, se ha implicado en un proyecto de promoción internacional de toda la moda española.

Las tendencias, marcadas por el regreso del color, no escatiman imaginación en cortes arriesgados, patronajes de nuevo cuño y un uso que sobrepasa lo experimental de los llamados tejidos tecnológicos. El punto ligero genera la frecuencia de texturas de apariencia artesana e impone su comodidad, mientras los ruedos serán asimétricos y de largo variable. Habrá desde minifaldas de vértigo a tobilleros de toda la vida.La diseñadora coreana Julie Sohn, afincada en España desde finales de los años ochenta, ingresa en Cibeles tras nueve años de hacer su propia colección y comercializarla en España y el Reino Unido, avalada por una formación académica en Norteamérica y su paso por casas de costura en París y Nueva York.

El cast general de Cibeles es el más sólido y costoso de cuantos se han hecho hasta hoy. Cuenta con 41 modelos, de las que 28 son españolas y 13 extranjeras. Entre las locales están los mejores nombres y cuerpos: Eugenia Silva, Nieves Álvarez, Verónica Blume, Martina Klein, Laura Sánchez y Gurus Segovia.

Mañana desfilarán Javier Larrainzar, Juan Duyos, María José Navarro, Carmela Rosso, Roberto Torretta y Victorio & Lucchino; el jueves y el viernes serán otra vez las jornadas maratonianas, con un total de seis desfiles cada día, concluyendo a la tardía hora de las diez de la noche, algo insólito y hasta improcedente para un salón comercial.

El jueves desfilan Esteve-Sita Murt, Felipe Varela, Elio Berhanyer, Spastor, Ángela Arregui, Pedro del Hierro, Joaquim Verdú y Josep Font; el viernes empieza Kina Fernández, y le siguen Julie Sohn, Ágatha Ruiz de la Prada, Andrés Sardá, Nacho Ruiz y Francis Montesinos, con su nueva marca Montesinos-Alama.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de septiembre de 2000