Tribuna:Generación nómada
Tribuna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las tribunas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

Viaje al corazón de las tinieblas

Desde antesJoan Gomis

Es cosa de hoy que nuestras agencias de viaje anuncien profusamente viajes de vacaciones a países del sur. No hace muchos años no iba prácticamente nadie. Incluso hubo un tiempo en que te retiraban largos años el pasaporte si querías salir al extranjero, como nos sucedió a algunos por nuestra mala cabeza durante el franquismo. Muchas cosas han cambiado, y ahora hay viajes a muchos países del llamado Tercer Mundo.En generaciones anteriores esta experiencia fue tardía. En mi caso la primera fue un viaje a países de Centroamérica. Acababan de asesinar a Oscar Romero y en El Salvador había lucha armada entre la Junta Militar de Napoleón Duarte y el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional. Con Benjamín Forcano y Luis Poveda fuimos a conocer la situación de refugiados salvadoreños en varios países de la zona. Después teníamos que dar nuestro testimonio en México, donde se celebraría una sesión del Tribunal de los Pueblos para juzgar la Junta Militar.

Lo más impresionante de aquellas semanas fue la visita a la frontera entre Honduras y El Salvador. Los refugiados estaban en algunos campos precarios, atendidos por ACNUR y otras entidades.

O bien en almacenes aislados. O escondidos en el bosque, como era el caso de una inolvidable familia salvadoreña diezmada en la atroz matannza del riachuelo fronterizo Sumpul. Escuchábamos un sinfín de historias trágicas.

Era un ambiente tétrico y miserable. E injusto, por supuesto, pues en la raiz de todo había las enormes desigualdades de la distribución de las riquezas en aquellos pueblos. Como tantas veces, la injusticia desembocaba en la violencia armada. Conocíamos teóricamente los problemas. Algunos trabajábamos desde varios años en la sensibilización sobre el foso Norte-Sur y en su denuncia. Pero era diferente verlo, olerlo, sentirlo, vivirlo. Pienso que tendría consecuencias en mi vida.

Después he realizado diversas misiones parecidas. Pero aquella era para mí la primera. Cuando no íbamos al "corazón de las tinieblas".

Joan Gomis es presidente de Justicia i Pau, una organización no gubernamental de carácter cristiano, cuya finalidad es la promoción y la defensa de los derechos civiles.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS