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Degollada por ir al cine sin permiso

La celebración este año de la Conferencia de Naciones Unidas Mujeres 2000 y las mejoras democráticas exigidas para ser miembro de la Unión Europea han resucitado el horror de los crímenes de honor en Turquía. Con una sociedad anestesiada por la abundancia de casos denunciados en la prensa y un Código Penal que ampara esta conducta delictiva en virtud de la tradición, los homicidios de mujeres por cuestiones de honor permanecen todavía impunes en este país.El último caso grabado en la memoria colectiva es el de Sevda Gök, una joven de 14 años natural de Urfa (sureste de Turquía) que cometió la imprudencia de ir al cine sin el permiso de su familia. La decisión se tomó en una reunión familiar. Su sobrino, también menor de edad, fue el encargado de restituir el honor mancillado. Bajó a la calle y le cortó el cuello.

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El tribunal que posteriormente juzgó el caso consideró los valores tradicionales y la minoría de edad del acusado como circunstancias atenuantes.

El proceso del castigo que merece en Turquía una mujer considerada "portadora de la vergüenza familiar" o simplemente "desobediente" se desarrolla normalmente según este mismo esquema. Los miembros de la familia se reúnen para elegir a la persona que cometerá el asesinato, por lo general un pariente varón menor de edad que se beneficiará de la protección contemplada en el marco legal. Por término medio, el homicidio se castiga con penas que rondan los 25 años de prisión. Sin embargo, si el móvil del crimen ha sido la "deshonra familiar", la pena puede verse reducida a dos o tres años de cárcel.

Según el Código Penal turco, si el acusado ha cometido el asesinato debido a una "pena incontrolable" o como resultado de una "provocación", se procederá a una reducción de la condena en dos tercios, que todavía quedará más mermada si el inculpado es menor de edad. Y, si el acusado descubre que una mujer, pariente de primer grado, ha cometido adulterio, o está convencido de que se halla involucrada en una relación ilícita, el castigo se reducirá en un octavo.

El reciente estudio publicado por la Dirección de la Mujer, dependiente del Gabinete del primer ministro, revelaba que la mayor parte de las víctimas de este tipo de crimen tiene entre 12 y 20 años y los detenidos suelen alegar en su defensa que se vieron obligados a cometer el asesinato debido a la "estructura moral de la sociedad". Tradición, bajo nivel cultural, pobreza y religión. Un cóctel de factores consumido principalmente en la mitad oriental del país, la más deprimida, y en los suburbios de las grandes ciudades.

"La práctica de los crímenes de honor es muy común y desafortunadamente existen pocos mecanismos de ayuda y protección a la mujer", confiesa Nazmi Gür, secretario general de la Asociación de Derechos Humanos de Turquía. Candidata a ser miembro de la UE, Turquía todavía tiene pendiente una importante reforma legal que le permita acercarse a los mínimos democráticos exigidos para la entrada en el club europeo.

Sin embargo, los últimos estudios en materia de derechos humanos publicados por Naciones Unidas no revelan avance alguno. En las conclusiones de la conferencia Mujeres 2000 Turquía aparece como el país en el que se registra un mayor número de casos de violencia doméstica, con un 57,9% de mujeres turcas que dicen sufrir malos tratos de su pareja.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de julio de 2000

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