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PATRIMONIO

Comienza la restauración de la cubierta de la catedral de Orihuela

Esta semana han comenzado las obras de restauración de la cubierta de la catedral de Orihuela, afectada por el paso del tiempo. Las obras, que suponen una inversión de 62 millones de pesetas que aporta el Ministerio de Cultura, han arrancado con la instalación de un enorme andamio en la fachada recayente a la Calle Mayor. El tejado de la Catedral gótica de la diócesis de Orihuela-Alicante sufre filtraciones que se eliminarán con esta actuación.La seo oriolana conserva en su interior más de 500 obras de arte religioso de gran valor. Entre otras, destaca el cuadro de Velázquez La tentación de Santo Tomás, trasladado ahora a Brasil para formar parte de la exposición que el jueves inauguraron los Reyes de España en Río de Janeiro. Es la primera salida al extranjero del lienzo.

En los últimos años se han acometido diversas fases de restauración de este templo, monumento nacional, que han permitido el arreglo de la torre, el claustro, dos de sus tres portadas y algunos tramos de fachadas. Según explicó el canónigo director del Museo de Arte Sacro catedralicio, José Soler Cardona, se plantea el objetivo de que el templo esté completamente restaurado para el año 2003, fecha en la que la catedral será sede de la exposición La luz de las imágenes, que ofrece una amplia representación del patrimonio artístico religioso de la Comunidad Valenciana, y que se inauguró hace año y medio en la catedral de Valencia.

Bella muestra del gótico levantino, la catedral de Orihuela comenzó a construirse en el siglo XIV, y alberga un ingente patrimonio artítico religioso, tanto de singulares elementos arquitectónicos como colección pictórica. Se trata de uno de los cinco monumentos nacionales reconocidos en la histórica localidad de Orihuela, junto con el colegio diocesano de Santo Domingo, la iglesia Santas Justa y Rufina, la de Santiago y el Palacio Episcopal.

Todos ellos alcanzaron peligrosos niveles de deterioro por el abandono al que fueron sometidos por las administraciones públicas competentes durante décadas. En la actualidad, ese vasto patrimonio se recupera lentamente, sobre todo en lo que respecta a las cubiertas de los edificios, cuyas filtraciones de agua amenazaban seriamente el legado artístico que encierran en su interior. La restauración de los edificios ha permitido a las autoridades locales el lanzamiento de campañas para promocionar su conocimiento, lo que se ha traducido en un incremento de visitantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de julio de 2000