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SUCESOS

La Guardia Civil intercepta el desembarco de un alijo de 1.500 kilos de hachís en Tavernes de la Valldigna

La Guardia Civil interceptó en la madrugada de ayer el desembarco de un alijo de 1.500 kilos de hachís en una playa de Tavernes de la Valldigna (La Safor). Pero en la operación los agentes no lograron capturar a ningún narcotraficante porque se dieron a la fuga en cuanto se percataron de la vigilancia policial.El instituto armado sospechaba que en la madrugada del lunes iba a llegar un importante alijo a la costa del sur de la provincia de Valencia por lo que montó un dispositivo especial con el despliegue de diversas patrullas de Xeresa, Cullera, Sueca, Oliva y Tavernes, así como una embarcación del Servicio Marítimo. Las sospechas de la Guardia Civil se confirmaron cerca de la medianoche, cuando sus radares localizaron a una embarcación desconocida que se acercaba a la costa valenciana.

Una lancha de la Guardia Civil navegó cerca de cuatro horas a varias millas de la costa detrás de la embarcación de los narcotraficantes. Fuentes del caso detallaron que la nave que transportaba la droga puso rumbo primero hacia la costa de Dénia, pero acabó dirigiéndose a la playa de Tavernes de la Valldigna.

Cuando la pequeña lancha de los narcotraficantes llegó tan cerca de la playa que la escasa profundidad del agua impedía la navegación de la embarcación policial, los agentes optaron por seguirles en la pequeña zodiac que llevan a bordo, según indicaron las mismas fuentes.

Pasadas las 3.30, los traficantes llegaron a la playa de Tavernes. Al ser una de las zonas litorales menos urbanizadas de la Comunidad Valenciana, esta playa se ha convertido desde hace varios años en el punto de entrada de muchos alijos de hachís y el pasado jueves fondeó allí la primera embarcación conocida que traía inmigrantes a esta costa.

A su llegada a la playa, los guardias de la zodiac se encontraron con que los narcotraficantes ya habían desembarcado el alijo de droga en la arena y se habían marchado. Pero llegaron a tiempo de decomisar los numerosos fardos repletos de hachís que yacían sobre la arena.

Las patrullas desplegadas en tierra efectuaron una batida en las inmediaciones para intentar localizar a los traficantes. Cerca de allí le dieron el alto a una furgoneta blanca y sus ocupantes se dieron a la fuga. Al registrar el vehículo hallaron más fardos de droga que completaron el alijo de 1.500 kilos de hachís.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de julio de 2000