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Los tribunales enviaron el año pasado a 1.600 reos drogadictos a Proyecto Hombre para su desintoxicación

La asociación para la desintoxicación de drogadictos Proyecto Hombre aplaudió ayer "el cambio de mentalidad de los jueces, que están empezando a enviar directamente desde los juzgados a los centros de rehabilitación a delicuentes toxicómanos". Según datos de Lino F. Salas, director de Comunicación de la ONG, el año pasado recibieron de los juzgados a 1.600 personas condenadas para su rehabilitación. "Esto es muy importante, porque quiere decir que están en línea con la doctrina del Tribunal Supremo", declaró Salas, en referencia a la sentencia del 1 de mayo de este año en la que el Supremo cambió una pena de cárcel por un tratamiento de desintoxicación. Por el contrario, el portavoz de la ONG denunció que unos 80 toxicómanos que estaban rehabilitados tuvieron que ingresar en prisión y se vieron obligados a interrumpir su tratamiento por delitos cometidos "ocho o diez años atrás". La asociación presentó ayer un estudio sobre el perfil del heroinómano que acudió a sus centros en 1999: hombre, de 29 años, que vive con su pareja, con estudios de 8º de EGB o inferiores. El informe se ha realizado sobre 2.024 casos de los más de 12.000 toxicómanos que trata Proyecto Hombre.

Comparando con 1990, se ha modificado la forma de consumo de la droga. Actualmente, y como consecuencia de las campañas de prefención de la transmisión del sida, son mayoría quienes la fuman o la esnifan, mientras que hace 10 años más del 90% de los toxicómanos se la inyectaban. En contraste con estas cifras, Salas señaló que más de un 22% de quienes empiezan fumando heroína se pasan a la jeringuilla.

Otro factor que ha cambiado es el origen del dinero con el que financian su adicción. Actualmente, el 42% empieza gastando su sueldo y con robos a su familia, y un 38% se dedica a actividades ilícitas, como los "tirones y el trapicheo". Este porcentaje era del 76% hace 10 años, según salas, quien achaca este descenso de las conductas delictivas al incremento de los tratamientos con metadona, a los que se encuentran acogidas más de 70.000 personas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de junio de 2000