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Detenidos en Marbella tres presuntos mafiosos reclamados por Italia

La parálisis policial ante los centenares de mafiosos italianos refugiados en España parece haber terminado. El pasado día 14, cuatro días después de que José María Aznar, presidente del Gobierno, se comprometiera en la cumbre hispano-italiana de Nápoles a evitar que España se convierta en el paraíso de la Mafia, la policía española detuvo en Marbella a tres presuntos criminales reclamados por Italia para su extradición. Los detenidos figuraban entre los 1.089 mafiosos cuyas órdenes de detención se han anulado en España.

La reciente cumbre de Nápoles, en la que Aznar anunció a su homólogo italiano que se reactivarían 831 de las 1.089 órdenes de detención para extradicición cursadas por jueces italianos, ha cambiado la vida de Vicenzo Mussurici, de 58 años, y de su hijo Lucas Danielle, de 34, que habían encontrado en Marbella un edén de paz y seguridad.Para los Mussurici, el paraíso, de pronto, se convirtió en una pesadilla que no ha hecho más que empezar. Cuatro días después de la cumbre italiana, Vicenzo y Lucas caían en las redes de los agentes de la Unidad contra la Delincuencia y el Crimen Organizado (UDYCO). A las cinco de la tarde detenían al hijo y a las 12 de la noche al padre.

Vicenzo Mussurici reside en España desde hace ocho años y regenta un restaurante de comida italiana en Marbella, pero bajo su honorable aspecto de pequeño empresario se oculta, según la policía italiana, una trepidante actividad en el tráfico de drogas a gran escala y en el blanqueo de dinero, actividades por las que se le imputan delitos penados con más de 30 años de cárcel.

La policía española actuó a instancias de la Dirección Nacional Anti-Mafia de Turín, que llevó a cabo otra operación paralela bautizada como Muralla para detener a un grupo relacionado con los Mussurici. Ésta última acción se precipitó porque en un descuido un director de un banco suizo alertó a uno de los buscados, lo que motivó que estos cambiaran de domicilios y costumbres.

La Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Málaga hizo pública ayer una nota en la que asegura que Vicenzo Mussurici lideraba en España una organización criminal que operaba en las regiones italianas de Liguria, Lazio, Piamonte y la Toscana, y traficaba con hachís procedente de España y cocaína y éxtasis que llegaban de Centroamérica.

Las actividades de este grupo eran a "gran escala" y han merecido la atención de la DEA (Agencia Antidroga norteamericana) y del FBI de los Estados Unidos, que las han investigado durante años.

La policía detuvo el pasado sábado a Gabriele B., de 25 años, tercer integrante del grupo que también había sido reclamado por el Gobierno italiano para su extradición por los mismos hechos. Su detención se produjo en Benalmádena cuando regresaba de Barcelona.

Los tres detenidos fueron puestos a disposición judicial en un plazo de 24 horas, tal y como establece la ley para los casos de reclamación para extradición. Todos ellos ingresaron en la prisión provincial de Alhaurín de la Torre.

El juzgado de instrucción número tres de Marbella comunicó la detención a la Audiencia Nacional y ahora están a disposición de este órgano judicial, que deberá decidir sobre su extradición a Italia. La justicia de ese país les acusa de pertenencia a banda organizada y delitos contra la salud pública.

Los jueces de la Audiencia Nacional son favorables a conceder las extradiciones de los mafiosos juzgados en rebeldía. La Fiscalía y, ahora, el Tribunal Constitucional cuestionan estas entregas porque entienden que no se garantizan sus derechos de defensa.

PSOE e IU exigen reformas

El PSOE , Izquierda Unida y la Asociación Profesional de la Magistratura exigen al Gobierno reformas inmediatas que permitan la extradición de los centenares de mafiosos reclamados por Italia. Juan Fernando López Aguilar, portavoz de Justicia del PSOE, reclamó ayer que "se trabaje a gran velocidad" para terminar con el "escándalo" que supone que España deniegue la entrega de miembros de la Mafia. Según dijo, sin resolver este problema no puede pedirse reprocidad a Francia, Bélgica u Holanda en la lucha contra ETA. Felipe Alcaraz, portavoz de IU, pidió al Gobierno que extradite a los mafiosos y "supere" la orden del Constitucional que impide que los "Al Capone del momento sean devueltos a Italia y vivan en España como en el paraíso, con la permisividad, si no complicidad" del ejecutivo. José Luis Requero, portavoz de la APM, dijo que la tesis de dicho tribunal es discutible : "No hablamos de un país africano, sino de un miembro de la UE. Italia era una democracia antes que nosotros".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de junio de 2000

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