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Areces insta a los guerristas a que eviten la división del socialismo asturiano

El presidente de Asturias, el socialista Vicente Álvarez Areces, de tendencia renovadora, hizo ayer un nuevo llamamiento a la dirección del PSOE regional y al sector mayoritario de su grupo parlamentario, ambos guerristas, para tratar de evitar que el próximo viernes se apruebe en la Junta General (Parlamento autonómico) la Ley de Cajas, pactada por los guerristas con el PP a espaldas de su Gobierno y en contra de las posiciones que éste viene defendiendo.Los nueve diputados socialistas de la corriente renovadora y el de Nueva Izquierda se ausentarán previsiblemente de la Cámara para no votar en contra del sector mayoritario del grupo socialista, el guerrista, que controla 15 escaños. Pero ese gesto no evitará la ruptura de hecho de la disciplina de voto en un episodio que se asemeja a las crisis política protagonizada por el PP local en 1998.

Además del Ejecutivo y de los renovadores, se han opuesto hasta ahora a la proposición de ley guerrista el Ayuntamiento de Gijón -gobernado por el PSOE afín a Areces, es, junto con el Principado, una de las dos entidades fundadoras de Cajastur-, así como Izquierda Unida (IU) y el Uras, la formación del ex presidente de la comunidad Sergio Marqués.

El nuevo intento de mediación realizado anteayer en Madrid por la Comisión Política del PSOE para intentar que no se rompa el grupo socialista y evitar el radical distanciamiento entre el Gobierno y el partido que lo sustenta con mayoría absoluta tampoco parece haber dado resultado, al igual que ocurriera el 12 de marzo. Si entonces no asistió a la reunión la portavoz del grupo, María Lisa Carcedo, guerrista, esta vez no lo hizo el secretario general de la federación asturiana (FSA-PSOE), Luis Martínez Noval.

Un hecho sin precedentes

Areces afirmó ayer, en Gijón, que la división del PSOE en el Principado y el acuerdo de este partido con el PP frente a su Gobierno constituye "una situación política que no resulta admisible ni comprensible no sólo para los socialistas y sus electores, sino tampoco para la sociedad".

"Hemos insistido, y lo reitero una vez más", dijo Areces, "que estamos abiertos a la negociación y el diálogo, a hacer propuestas y modificaciones para armonizar intereses y evitar la escena que podría producirse el viernes y en la que, de manera insólita, la mayoría del grupo parlamentario votaría con la oposición contra las propuestas del Gobierno y el Ayuntamiento de Gijón". A su juicio, esta circunstancia carece de precedentes en el PSOE.

En ello coincide su consejera de Economía, Elena Carantoña, que en Zaragoza, informa Concha Monserrat, manifestó ayer que la postura de los guerristas le causa "desolación y estupor" y que espera que al final reflexionen.

Los guerristas, mayoritarios, defienden el pacto con el PP y recuerdan que ese clima de entendimiento en materia de Cajas se ha producido con anterioridad entre los dos grandes partidos nacionales en otras comunidades. Fernando Lastra, secretario de Organización de la FSA y alineado en esa facción, sostuvo ayer que lo que se debate es "más o menos democracia" entre un Parlamento con mayoría absoluta socialista, las decisiones personalistas y "los intervencionismos arbitrarios en la Caja", en sutil referencia a Areces.

La posición del Ejecutivo tiene el respaldo de los diputados renovadores, nueve, y del único de Nueva Izquierda, así como de la Tercera Vía, encabezada por el también ex presidente Antonio Trevín. El sector guerrista, apoyado por el poderoso sindicato minero SOMA-FIA-UGT y la dirección de la FSA, es mayoritario en el grupo -tiene 15 de los 25 escaños- y es hegemónico en la FSA, donde controla el 55% aproximadamente de los mandatos.

Los 15 votos guerristas y los 15 del PP son suficentes, en una Cámara con 45 diputados, para que el viernes se apruebe la Ley de Cajas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de junio de 2000

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