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Rojo censura los "nacionalismos" de los Gobiernos por impedir las grandes fusiones

Luis Ángel Rojo, en su último discurso como gobernador del Banco de España, pide a los Gobiernos del euro que no impidan con su "nacionalismo" grandes fusiones transfronterizas. Éste es uno de los obstáculos para la globalización en la llamada nueva economía, que, a su juicio, no vacuna contra los males de la vieja economía. El principal problema es la inflación, según el gobernador, con un riesgo más alto en el caso de España, lo que requiere reformas estructurales y moderación salarial. El informe anual del Banco de España alerta, por su parte, del peligro de una "caída significativa" de los valores bursátiles.

En su discurso de despedida, pronunciado ayer ante el Consejo del Banco de España como presentación del informe anual de la entidad, Rojo defiende las ventajas de la globalización y las nuevas tecnologías, aunque sin dejarse deslumbrar por sus destellos. Lo que se denomina nueva economía no garantiza que aparezcan "los problemas que siempre han preocupado a la vieja economía", dice Rojo. "Soplan vientos de cambio" en Europa, señala el gobernador, y los Gobiernos deben molestar lo menos posible. Por ejemplo, en las grandes fusiones. Está reciente el caso Champalimaud en Portugal o el de la frustrada fusión entre Telefónica y la holandesa KPN, y Rojo llama a "la superación de un nacionalismo que hace que sólo una pequeña parte de las fusiones de empresas tenga carácter transfronterizo".

Es mucho, en su opinión, "lo que queda por hacer en el área euro en términos de aumento de la competencia y reducción de las intervenciones; de aliento a la capacidad investigadora, de aliento a la investigación pública y privada". La reciente cumbre europea de Lisboa camina en esta dirección, y Rojo espera que los avances "no se vean entorpecidos por disensiones surgidas en el complejo mundo de la política europea".

Ajuste pendiente en EE UU El reto es que los países europeos aprovechen el buen momento económico para ponerse al paso de Estados Unidos. Y aprender de la experiencia. El impulso que para la actividad económica estadounidense supone las nuevas tecnologías "corre el riesgo de ser minado por la inestabilidad económica y financiera", mantiene Rojo, que cita textualmente a su colega de la Reserva Federal de EE UU, Alan Greenspan.

En ese país hay un "ajuste pendiente", añade; es decir, se precisa de un "aterrizaje suave", a lo que responden las recientes subidas de los tipos de interés. "Las consecuencias de ese ajuste pendiente", agrega el gobernador, "constituyen el principal elemento de incertidumbre en el panorama optimista que prevalece en la gran mayoría de los países industrializados y de los países emergentes".

Ese ajuste puede producirse de forma traumática. El informe del Banco de España señala que "no cabría descartar la posibilidad de que se produjese una caída significativa de las valoraciones bursátiles" como consecuencia "de una evolución de los beneficios que frustrase las expectativas suscitadas, o de la necesidad de recurrir a políticas financieras más enérgicas para contrarrestar presiones inflacionistas superiores a las que se están anticipando".

Nueva economía y vieja economía están así abocadas a entenderse, lo que en el caso de la zona euro se produce, además, con una moneda en periodo de rodaje y un nuevo protagonista, el Banco Central Europeo (BCE). ¿Y cómo lo está haciendo la autoridad monetaria de la zona euro? Pues bien en lo esencial, a juicio de Rojo, aunque nadie es perfecto, sobre todo al principio.

El gobernador considera "inevitable" que las decisiones del BCE "den lugar, a menudo, a interpretaciones confusas y dispares, en ocasiones porque su transmisión de intenciones resulte poco afortunada". Por ejemplo, no ha quedado claro si el BCE ha asistido impasible al desplome del euro frente al dólar. El BCE, aclara Rojo, "no practica una negligencia benevolente respecto al euro, como a veces se dice".

Otra cosa es que la situación de la moneda "no pueda ser el factor decisivo en la toma de decisiones monetarias", explica. Al contrario, como ha hecho el BCE, el objetivo de las subidas de tipos de interés en la zona es garantizar que el buen momento económico en la zona no se vaya al traste por las tensiones en los precios. De esta forma, "se favorecerá el fortalecimiento del euro, aunque el ritmo al que éste se produzca dependerá decisivamente de la evolución del proceso de ajuste buscado por las autoridades monetarias americanas".

Otra cuestión es cómo adaptar una política monetaria común al momento económico de cada país. Rojo cree que el BCE ha actuado de manera "relativamente acomodante" a las perspectivas globales de la zona y que las subidas de tipos resultan todavía "demasiado relajadas" para algunos países, entre ellos España, cuyo ritmo de crecimiento y de inflación supera a la media.

Rojo echa mano de sus conocidas recetas para insistir en que la economía española necesita "moderar la expansión de la demanda y aumentar el grado de flexibilidad de los mercados de trabajo y de productos"; es decir, insiste, "una política que refuerce aún más el proceso de consolidación fiscal, que impulse la flexibilización del mercado laboral (...) y que avance con energía en la desregulación y la introducción de mayor competencia en los mercados de bienes y servicios".

El BCE mantendrá los tipos En este sentido, el gobernador considera que "ha de ser bien recibido y alentado" el anuncio por parte del Gobierno de que va a actuar "con firmeza en todas estas direcciones". Sobre todo ahora que el gobernador del Banco Central Europeo, Wim Duisenberg, se propone no subir los tipos de interés, hoy en el 4,25%, en los próximos meses.

Duisenberg explicó ayer, ante el Parlamento Europeo, que la subida de medio punto decidida el pasado 8 de junio persiguió "abrir un periodo de tranquilidad y sosiego en los próximos meses" y que un alza de un cuarto de punto habría generado inquietud. No obstante, señaló que un periodo de crecimiento económico sostenido, por encima del 3%, "es posible y probable con tipos de interés significativamente más altos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de junio de 2000

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