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Carlos Bolado retrata el 'otro México' en su primera película

El mexicano Carlos Bolado ha querido desmarcarse de los tópicos y retratar "ese otro México" en Bajo California. El límite del tiempo, su primera película, que narra el viaje de Damián, un pintor de origen mexicano, en busca de sus orígenes. "He tratado de romper con la imagen del inmigrante ignorante, que no sabe más que trabajar", afirmó Bolado ayer en Madrid. El filme abrió la segunda jornada del ciclo El cine iberoamericano del próximo milenio, que incluye nueve estrenos de películas de América Latina en Madrid (cine Palafox, calle Luchana, 15) hasta el próximo viernes, y en Santander (Palacio de Festivales), del 26 al 30. Definida por el cineasta como un "chili-western metafísico", Bajo California cuenta la odisea de Damián (Damián Alcázar), un artista ambiental que mata accidentalmente a una mujer embarazada al cruzar la frontera entre México y California. Aquejado por el sentimiento de culpa, Damián emprende un viaje a la península de Baja California en busca de las cuevas que albergan las pinturas rupestres más grandes del mundo. "Un viaje a la esencia del hombre, un encuentro con sus raíces y con las ganas de vivir", dijo el actor.

Bolado (Veracruz, 1964) ganó con este filme el Premio del Gran Jurado en el Festival de Cine de Amiens (Francia) en 1998. Antes de pasarse a la realización trabajó como montador en 10 largometrajes, entre ellos, Como agua para chocolate. El director señaló que recurrió a la figura de un artista plástico para que el personaje se integrara con el lugar, con el paisaje. "El personaje se va despojando de todo para ir dejando su huella con los elementos de la tierra".

Melodrama venezolano

La película que formó dúo con la de Bolado fue la del novel director venezolano Gustavo Balza (Caracas, 1965) El valle. ¿Te importa la vida?, un melodrama que aborda el tema del aborto. "Los embarazos adolescentes son una realidad contundente en América Latina", dijo Balza, "pero sigue siendo tabú y no un problema sanitario".

En la película, una adolescente embarazada, Aixa, se debate entre los consejos de su abuela y de un ginecólogo amigo, que quieren convencerla para que aborte; y las opiniones de Ramón, su novio, y el sacerdote del barrio, que se oponen. Pero el tema del aborto le sirve a Balza para tocar otros problemas, como la marginación social y la corrupción policial.

Balza señaló que aunque la película muestra una realidad muy dura, no ha querido dar una mala imagen del país. "La mala imagen la pone Venezuela, yo pongo la cámara", subrayó. El director afirmó que rodar películas en su país, donde sólo se producen cinco por año, "es un acto heroico", y lamentó que en España el cine latinoamericano se reduzca a México, Argentina y Cuba.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de junio de 2000