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Una carrera meteórica hasta un callejón sin salida

José Manuel Uncio empezó su carrera política como asesor de José Luis Olivas, cuando el actual vicepresidente del Consell era concejal de Hacienda en el Ayuntamiento de Valencia. Una vez que Eduardo Zaplana accedió a la presidencia de la Generalitat y Olivas se hizo cargo de la Consejería de Economía y Hacienda, Uncio asumió la dirección del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF).El joven técnico desbordó con creces el talento financiero de Olivas y Zaplana le elevó al rango de subsecretario responsable de toda la política presupuestaria y del tesoro de la Generalitat. Su consideración por parte de la presidencia provocó varios roces en el seno de la consejería.

Uncio fue el artífice de diversos ingenios financieros, entre los que destaca el modelo para financiar el plan de infraestructuras de las universidades valencianas, con un plazo de amortización de 25 años que supone una onerosa hipoteca.

A finales de la pasada legislatura, Uncio reiteró que deseaba abandonar el cargo para dedicarse a la actividad privada. La llegada de Vicente Rambla a Hacienda redujo sus prerrogativas a la estricta dirección del IVF, cuyas competencias fueron limitadas.

Fuentes próximas a Uncio explican que ha pedido la renuncia al cargo en varias ocasiones. Zaplana le requirió paciencia hasta que, el pasado mes de noviembre accedió a sus pretensiones y le autorizó a crear su propia empresa. Fue entonces cuando Uncio acudió a un conocido notario de Valencia para constituir una sociedad para gestionar su patrimonio. Al escriturar la sociedad, el notario le sugirió que ampliara el objeto social a la consultoría de empresas, una actividad que sólo podrá desarrollar sin restricciones tras dos años de carencia después de haber dejado su actual cargo público.

Pero el relevo pactado se complicó. Zaplana dilató la sustitución de Uncio al frente del IVF. La difusión de la existencia de una sociedad instrumental unipersonal a su nombre sólo complica las cosas. Las mismas fuentes aseguran que tanto Zaplana como Rambla han reclamado a Uncio que permanezca, de momento, al frente del IVF.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de junio de 2000