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El arzobispo de Lima asegura que "la Iglesia no está para apagar incendios"

El arzobispo de Lima y primado de la Iglesia católica peruana, Juan Luis Cipriani, señaló que "la Iglesia no está para apagar incendios", con lo que descartó cualquier posibilidad de mediación en la crisis electoral peruana. Cipriani manifestó, en declaraciones difundidas ayer por la prensa local, que la Iglesia sólo "tiene una opción espiritual", y afirmó que la Conferencia Episcopal peruana no se ha reunido para evaluar la situación política tras la segunda vuelta de los comicios presidenciales, celebrada el domingo 28 de mayo.Sobre una probable mediación de la Iglesia en la situación política, Cipriani se limitó a señalar que "todos deseamos que la polarización dé paso a un mayor diálogo y a la aceptación de las diferencias. Eso está en manos de los involucrados directamente y no de nosotros". El primado de la Iglesia reiteró que los obispos han sido claros al precisar que la misión pastoral está al margen de la política, aunque compartió el deseo de "los 26 millones de peruanos de que acabe la polarización cuanto antes".

En cuanto a la posibilidad de que Perú reciba sanciones económicas, políticas y militares, como no ha descartado el Gobierno de Estados Unidos, Cipriani señaló que "como Iglesia pedimos el respeto de la soberanía, que implica la libre elección de nuestras autoridades". Pidió además respeto a la tradición y cultura peruana, "que no tiene que ser la misma que en Alemania, Cuba, España, China, Canadá o Estados Unidos".

Perú continúa inmerso en una crisis tras la celebración de los polémicos comicios, a los que el jefe del Estado, Alberto Fujimori, se presentó en solitario sin la participación de su rival, Alejandro Toledo, ni la vigilancia de los observadores internacionales. Fujimori fue proclamado el sábado presidente electo para el periodo 2000-2005, con lo que gobernaría el país durante 15 años tras llegar a la presidencia en julio de 1990. El jurado electoral no tuvo en cuenta la decisión de Toledo de no participar en la segunda vuelta al aludir que éste no renunció a su candidatura y sólo se abstuvo de participar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de junio de 2000