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Ferrari propone un estatuto para todas las televisiones públicas

El PSOE condiciona cualquier apoyo al fin de "la manipulación"

El director general de RTVE, Javier González Ferrari, propuso ayer un "gran debate nacional" para redefinir el modelo de radiotelevisión pública. Pero a diferencia del discurso de sus antecesores, planteó que el nuevo estatuto se aplique tanto al grupo estatal de radio y televisión, como a los autonómicos y locales, con normas que abarquen desde la financiación al método de nombramiento del director.

En su primera comparecencia parlamentaria, Ferrari no planteó soluciones concretas a problemas como el de la deuda de RTVE, que al final de este año llegará a 660.000 millones de pesetas. Dos semanas antes se había comprometido a "terminar" con el endeudamiento en esta legislatura, pero ni entonces, ni ayer, desveló su receta. Sólo reiteró que se trata de una deuda "del Reino de España" que pesa "como una losa" sobre RTVE. El nuevo director general apostó por una RTVE fuerte, con una organización ágil, llamada a ser un "elemento de vertebración nacional" y con una financiación donde la partida pública sea "primordial".

Ferrari lanzó al Parlamento la responsabilidad de enjugar el gigantesco endeudamiento y pidió a los grupos políticos consenso para perfilar un nuevo estatuto que sustituya al vigente, que data de 1980. "Ese debate y esa propuesta de consenso debería ser para toda la radiotelevisión pública: la local, la autonómica y la estatal. Y debería plasmarse formalmente en un nuevo estatuto", dijo.

Los grupos parlamentarios no entraron directamente en la propuesta. Pero la portavoz del PSOE, Amparo Valcarce, condicionó el apoyo a cualquier reforma a que se produzca un cambio en los telediarios y al fin de la "manipulación informativa".

"Labor mercenaria"

La diputada socialista cuestionó la propia designación de Ferrari como director general por su pasado al frente de RNE y de los informativos de TVE. "Se le ha nombrado por su capacidad para confrontarse con la oposición" y "está comprometido con Aznar para llevar a cabo una labor mercenaria", le dijo. Desde el flanco del PNV, Xose Juan González de Txabarri insistió en el calificativo y de paso denunció las "vejaciones" que recibe su partido en las tertulias de RNE.

En su turno de réplica, Ferrari contestó: "No soy ni he sido nunca un mercenario. La independencia no la regala nadie. Se lleva o no se lleva, y yo la llevo desde que empecé a trabajar en el periodismo".

Alejandro Ballestero (PP) defendió los telediarios como sinónimo de "credibilidad y aceptación" y acusó al PSOE de repetir "viejas cantinelas". Felipe Alcaraz (IU) calificó de "idílico" el decálogo de propuestas del director general y se mostró escéptico sobre el futuro de Ferrari: "Le damos 50 telediarios, ni uno más". El diputado por la Chunta Aragonesista, José Antonio Labordeta, intentó reconducir el debate hacia la programación para lamentar la imagen "cutre" que difunde TVE-Internacional.

Los socialistas se interesaron también por el salario de Ferrari, para saber si percibirá el sueldo de director general o el que cobraba como jefe de informativos de TVE. Valcarce estimó ante los periodistas que Pío Cabanillas cobraba alrededor de 17 millones, mientras que la retribución de Ferrari era "el doble".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de junio de 2000