TEATRO

Alcalá invita a atisbar la riqueza cultural del Chile del siglo XVI

Pedro de Valdivia sueña la noche antes de su última batalla. Será en Tupacel y se encontrará con Lautaro, su antiguo mozo de caballerizas, a lomos de su caballo y convertido en un gran toqui o jefe mapuche. Así comienza Lautaro, el montaje que la compañía chilena Equilibrio Precario escenifica hoy y mañana en Alcalá, dentro del homenaje organizado por la Universidad de Alcalá al último premio Cervantes, el escritor chileno Jorge Edwards. Corre el año de 1553 y en Chile conviven tres mundos: el de los españoles, los conquistadores; el de los chilenos que están a su servicio, los yanaconas, y el de los mapuches, los hombres de la tierra. El montaje pretende mostrar los tres, con sus propias lenguas. Los programas de manos ayudarán al espectador acercándoles en castellano lo que en la obra se cuenta en mapdudungun, la lengua mapuche, según explicó el director de la compañía, Arturo Rosell.

"Queremos mostrar el universo mapuche, lo que existía antes de la conquista y pasó a formar parte de lo que fuimos después; somos descendientes de los españoles y de los mapuches", explicó Rosell.

La escenografía ayudará a ello. Habrá un rewe o árbol sagrado mapuche, construido con antiguas balaustradas de madera del Palacio de la Moneda. Y también un gran telar mapuche, trazado por las investigadoras textiles del museo chileno de arte precolombino, sobre el que se desarrollarán las batallas de muñecos de soldados de yute contra ejércitos de metal. También la música en vivo llevará hasta el escenario ecos de los primeros ascendientes de los chilenos de hoy.

El montaje recorre toda la vida de Lautaro, el niño, el mozo de caballerizas, el araucano que enseñó a los indígenas el arte de la caballería, el gran jefe, y el toqui derrotado a las puertas de Mataquito.

Lautaro, hoy y mañana, a las 20.30, Escuela Politécnica, kilómetro 33.600 de la carretera de Barcelona, en tren, línea C2, apeadero Alcalá-Universidad. Entradas, 200 pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0024, 24 de abril de 2000.