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Los nombres franquistas desaparecerán del callejero de Sevilla

Limpiar las calles de Sevilla de nombres alusivos al franquismo e incorporar más mujeres al nomenclátor sevillano. Éstos son los principales puntos del decálogo de criterios para la modificación del callejero de la capital andaluza, que fue aprobado por la comisión informativa del Ayuntamiento con la unanimidad de todos los partidos políticos (PP, PSOE, IU y PA), según informó ayer el portavoz socialista, Emilio Carrillo. Se han recibido alrededor de 500 propuestas presentadas por asociaciones, hermandades y particulares. Como ya denunció el grupo municipal de IU, tras un estudio hecho por particulares, 56 calles de la ciudad tienen nombres relacionados con el dictador Francisco Franco o su régimen. Aunque todos los concejales que participaron en la Comisión informativa se mostraron de acuerdo a remplazar estos nombres, el punto del decálogo no deja de ser políticamente correcto: "Evitar en el callejero nombres relativos a periodos de aflicción y tribulación para la ciudad, recuerdo de la confrontación y división entre sus vecinos e impuestos sin legitimidad democrática".

Los nombres de mujeres tendrán prioridad debido al déficit de personajes femeninos que sufre ahora el callejero sevillano. También tendrán preferencia los nombres de hijos predilectos de la ciudad o personas de igual rango relacionadas con la ciudad, Andalucía, España, Hispanoamérica y el resto del mundo, siguiendo este orden.

Se seguirá "el criterio de historicidad para los nombres personales, contemporáneos y de otras épocas (musulmanes, sevillanos en América,..)", y se devolverán los nombres que algunas calles tuvieron desde el siglo XIII y que se cambiaron en la revisión que se hizo a finales del siglo pasado y principios del XX.

Carácter homogéneo

Especial atención tendrá la nomenclatura de las calles del casco histórico, aunque se buscará que en todos los barrios de Sevilla se mantenga un carácter homogéneo. Carrillo puso de ejemplo el barrio de Los Remedios donde abundan las calles designadas con vírgenes.

En torno a las cofradías, y por su influencia en la ciudad, se cuidará que aquellas de reciente creación "copen los nombres del centro, olvidando los tradicionales que contribuyen a la memoria histórica".

Los nuevos barrios recibirán denominaciones más contemporáneas que no afecten a las tradicionales del casco antiguo. Además del cambio de nombre, se designará la denominación para 47 calles que carecen de ésta y de otras 20 en las mismas circunstancias ubicadas en polígonos industrial.

Carrillo señaló que la aprobación definitiva se decidirá en un pleno antes del próximo agosto, cuando acabe el procedimiento, que incluye la intervención de las juntas municipales de distrito, el Servicio Municipal de Estadística y la comisión informativa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de abril de 2000