Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
TRIBUNALES

El menor que murió en una obra ejercía una función prohibida, según los peritos

Los peritos (un inspector de Trabajo y un técnico del Gabinete de Seguridad e Higiene) aseguraron ayer ante el tribunal que el menor que murió en unas obras de entubación en Alicante ejercía una función prohibida para su edad. "Las labores de colocación de tubos están calificadas como de alto riesgo, por tanto, jamás se le debió asignar a este operario ese trabajo", coincidieron ambos expertos. De esta forma, el informe pericial vino a corroborar las tesis del ministerio fiscal, que acusa a tres empresarios de un delito de homicidio por imprudencia grave por el accidente laboral que el 27 de junio de 1997 costó la vida a F. P. C, de 16 años, al ser golpeado en la cabeza por una máquina retroexcavadora. Los peritos también ratificaron que la obra carecía de las necesarias medidas de seguridad.En la sesión de ayer este juicio, primero en la Comunidad en el que un fiscal ha calificado un accidente laboral como homicidio por imprudencia, también declaró en calidad de testigo el otro operario que acompañaba a la víctima en las tareas de colocación de los tubos. Este trabajador aseguró que al joven fallecido no se le impartió ningún tipo de formación, y que en la obra no había técnico de seguridad.

Al término de la vista oral celebrada en la Audiencia de Alicante, el ministerio público retiró la acusación contra el conductor de la máquina, procesado inicialmente, y mantuvo la petición de penas para los otros tres acusados, que oscilan entre seis meses y un año de prisión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de abril de 2000