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130 piezas de cerámica de 40 artistas del siglo XX se reúnen en una muestra La Escuela de Muel exhibe obras de Picasso, Miró, Tàpies y Arroyo, entre los españoles

,La Escuela Taller de Cerámica de Muel, de la Diputación Provincial de Zaragoza, inaugura hoy una muestra que recorre la aventura de los más importantes artistas del siglo XX en el mundo de la cerámica. Los artistas en la cerámica, abierta hasta el 18 de junio, reúne 130 piezas de 40 creadores entre los que cobran un protagonismo especial los de la escuela italiana de Albisola (Italia), donde Tullio Mazzotti, colaborador de los futuristas, abrió su taller y desde donde se gestó en 1939 el manifiesto de la cerámica de este grupo. Léger, el propio Tullio, Baj, Jörn, Fillia o Fontana están presentes en la exposición.

En Los artistas en la cerámica se hace un recorrido que comienza en Derain, Appel, Dufy o Vlaminck, cronológicamente, con piezas datadas en 1910, e incluye a Picasso, Miró, Tàpies y Arroyo, entre los artistas españoles . En Muel pueden contemplarse obras de Chagall, Mattisse, Arp, Voss, Maria Helena Vieira, Friesz, Sonia Delaunay, Matta, Combres, Alechinsky, Brauner, Recalcati, Farfa, Lurcat, Meurice, Rebeyrolle, Pignon o el japonés Fujita.La comisaria de la exposición, Martine Soria, explica que la muestra no pretende ser exhaustiva, pero que es un ejemplo de la aproximación que los artistas de este siglo tuvieron con el mundo de la arcilla y el barro y cómo lograron transformarlo. "De la asociación experimental de la pintura con la cerámica se enriquece la creación; los pintores conquistan el derecho a innovar y disponen de una nueva herramienta para plasmar sus impulsos, descubren las posibilidades esculturales y pictóricas de la arcilla como medio y es precisamente en la combinación de estos dos elementos donde intentan superar las cortapisas de la superficie plana", afirma Soria.

La muestra comienza con un recorrido por todas las épocas y tendencias representadas en el patio con ocho obras. El girasol, de Léger, una colorista pieza procedente de una coleccionista neoyorquina, datada en 1952, ocupa el centro. De Léger se muestra también La Branche Rockefeller, del mismo año, y tiene otras cuatro piezas más en la exposición entre las que destaca El jardín de los niños. En el patio está también Arroyo con Tío Pepe, una creación en gres coronada con la botella del vino, y el fondo lo cierran El Pannelo, de Asger Jörn; dos obras de Voss de los años noventa y tres piezas de Appel.

El resto de la exposición se ordena cronológicamente en la segunda planta: los fauvistas, Friesz con su Desnudo azul; Mattise con su Platillo marina; Derain con tres piezas de 1910; Vlaminck con 13 piezas, platos, vasijas y dos hermosos aguamaniles fechados entre 1910 y 1920, y Picasso con su Cabeza de máscara, un plato de 1956 de la Fundación Arp de Clamart. Fue Picasso precisamente, explica la comisaria "quien mostró la libertad del trabajo en común de pintores y ceramistas".

También pueden verse dos obras de Lucio Fontana, casi esculturas, de 1938 y 1939; Roberto Matta expone siete magníficas piezas, vasijas, y fuentes de la Galerie de France de París, y no podía faltar ni el japonés Fujita, amigo de Picasso, ni Spiner, el único "ceramista ceramista" de la muestra e introductor de los artistas de la llamada Galaxia Maegth en el mundo del barro.

A ellos se unen otros artistas contemporáneos como el fotógrafo Boisrond; Favier y sus diminutas ensoñaciones dibujadas sobre los jarrones de Sèvres; Sophie Combres, maestra en enormes vasijas redondas coloreadas con figuras, o James Brown, el artista americano que vive y trabaja en Oaxaca (México).

El Centro Pompidou, el Museo Mazzotti de Albisola, la Galería Larock-Granof de París, el El Museo de Arte Moderno de Saint-Étienne, la Fundación Maegth de St. Paul o el Museo Nacional de Cerámica Gonzaléz Martí de Valencia ha prestado obras para la exposición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de marzo de 2000