Sólo para mayores de edad
Para acceder a la narcosala no se pedirá ninguna identificación, pero está prohibida la entrada a los menores de edad. En la Agencia explican que será a través del aspecto de los usuarios como distinguirán su edad. Cada drogodependiente sólo podrá llevar consigo una dosis para su consumo. Todos los usuarios recibirán el material necesario para inyectarse sin riesgo de contagios: agua destilada, una jeringuilla y una toallita desinfectante. El local abrirá todos los días de 9.00 a 21.00 y en ese tiempo será atendido, en turnos, por cinco médicos (uno como coordinador), seis enfermeros, cuatro trabajadores sociales, cuatro técnicos auxiliares y tres educadores, además de personal de limpieza y seguridad.La narcosala dispone de una unidad de resucitación cardiopulmonar para posibles sobredosis. Una furgoneta estará disponible para hospitalizaciones urgentes.
Los trabajadores sociales del recinto informarán a los drogodependientes de los programas de desintoxicación y de metadona a los que pueden acceder. "El objetivo de la sala no es sólo evitar los riesgos que supone el consumo de drogas en lugares insalubres, sino, sobre todo, acercar a la red asistencial a aquellos toxicómanos que malviven en poblados como Las Barranquillas sin acudir nunca a los centros asistenciales", asegura Cabrera.
El prefabricado se instalará en una antigua vaquería de Las Barranquillas que la Comunidad ha comprado por 20 millones. El coste total del dispositivo se estima en 125 millones.


























































