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Schüssel califica de "atentado" las medidas de la Unión Europea

El primer ministro Wolfgang Schüssel se expresó con amargura al referirse a la decisión de los 14 países de la Unión Europea (UE) de adoptar sanciones contra Austria. "Yo he luchado ardientemente por esa Unión Europea", dijo. Según Schüssel, la UE actuó sin dar al nuevo Gobierno de Austria la posibilidad de expresarse, y esto supone "un atentado contra las reglas del juego".El primer ministro saliente, el socialista Viktor Klima (SPÖ) -derrotado por el pacto Schüssel-Haider-, no asistió a la sesión parlamentaria. En nombre del SPÖ habló su secretario general, Alfred Gusenbauer, quien calificó de triste la situación por la que atraviesa el país. Aseguró que sólo los neofascistas italianos y los ultraderechistas de JeanMarie Le Pen en Francia se han manifestado a favor del nuevo Gobierno. Expuso Gusenbauer las consecuencias económicas del nuevo Gobierno: caída de la Bolsa de Viena, anulaciones en turismo y alejamiento de los inversores estratégicos. Gusenbauer se dirigió a Schüssel: "Usted ha sacrificado la credibilidad de Austria en aras de sus ambiciones políticas. ¡Asuma su responsabilidad y dimita!".

El diputado popular Paul Kiss (ÖVP) no se quedó atrás y respondió que al Gobierno de Austria lo eligen los ciudadanos austriacos, y no los 14 de la UE o la Internacional Socialista. Lamentó Kiss la ausencia de Klima, porque podía haber aclarado si hubo una petición desde Austria de la campaña internacional.

Desde por la mañana, la policía tomó la zona del Parlamento, cortó el tráfico e impidió el paso a toda persona no legitimada en 300 metros a la redonda. Se movilizaron 700 policías para mantener a raya a 500 manifestantes que merodearon por la zona durante el debate del Parlamento. El despliegue no impidió que en la tribuna de público se colase un grupo que, con letras en sus camisetas blancas, compusieron un texto: FPÖ+ÖVP= desmantelamiento social.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de febrero de 2000