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Entrevista:GENERAL PACO MONCAYO -EX JEFE DE LAS FUERZAS ARMADAS

"Igual asoma un Chávez"

El general Paco Moncayo, de 60 años, apoya las movilizaciones indígenas para derrocar al presidente ecuatoriano, Jamil Mahuad, porque la paciencia de los ecuatorianos, afirma, tiene un límite. Horas antes del intento de golpe que ayer sacudía a Ecuador, este general analizaba en esta entrevista a EL PAÍS la situación, y no descartaba una salida "a la venezolana". No es un militar cualquiera. Condujo la guerra fronteriza de la cordillera del Cóndor contra Perú (1995) desde su condición de jefe de las Fuerzas Armadas, dispuso de todo el poder en Ecuador durante la crisis de los tres presidentes (1977) y hace dos años entró en política. Es diputado por el partido socialdemócrata Izquierda Democrática.Pregunta.La dolarización de la economía ha creado expectativas de estabilidad en la sociedad.

Respuesta.Hay expectativas porque nadie sabe lo que es la dolarización, pero aquí va a haber una pedagogía de estómagos vacíos. Los precios se han triplicado y los salarios se han deprimido.

P.¿Por qué comenzó la crisis?

R.Porque no ha habido ningún plan institucional de Gobierno para manejar la economía. ¿Cómo se pudo dar 700 millones de dólares a un solo banco? Pues porque es negocio dar cinco millones para la campaña electoral de Mahuad y recibir 700. El presidente favorece a los que financiaron su campaña y destruyeron la economía nacional. El presidente y la derecha ecuatoriana han hecho horrores. Han congelado la plata (dinero) de todos los ecuatorianos. Eso es un robo de Estado. Les ha robado la plata a viudas, a pensionistas, a jubilados, y se lo dan a los banqueros.

P.La sociedad, sin embargo, no se ha movilizado masivamente contra el Gobierno.

R.La gente se desmovilizó desde lo que pasó con Bucaram. Se levantó de manera unánime para botarlo [expulsarle] y después pusieron a Alarcón [Fabián Alarcón, presidente en 1997]. El pueblo dice entonces: hemos echado a un presidente legitimado por la elección popular para poner un político de condiciones idénticas o peores, el político menos confiable de este país. El pueblo se desilusiona. A veces no entiendo al pueblo ecuatoriano, créame, cualquier otro país se hubiera insurreccionado.

P.Algunos adivinan en sus movimientos intenciones golpistas.

R.Si yo hubiera querido tenía todo el poder en mis manos dos o tres veces y nunca lo quise tomar porque yo soy un demócrata. Si les he dicho que los conspiradores son ellos mismos, conspiran en contra de la paz social y la estabilidad económica y el bienestar de los ecuatorianos. Los golpistas son ellos. Somos demócratas, pero la democracia no implica dejarse latiguear.

P.¿Los están azotando?

R.Aquí no hay democracia,hay una formalidad democrática Yo le doy otro calificativo: una corruptocracia.

P.Pero hay un Congreso, una oposición parlamentaria.

R.Un sistema electoral vicioso no representa auténticamente en el Parlamento a la sociedad. Si (denunciar) esto es ser conspirador hay que conspirar contra un sistema como éste. Si contra eso hay que insurreccionarse, pues hay que insurreccionarse.

P.¿Qué forma debe revestir esa insurrección?

R.Hay que buscar todos los mecanismos que la propia democracia concede. No estamos hablando de insurreccionarnos contra la democracia, sino para tener democracia. Eso es legítimo.

P.¿Cómo observan las Fuerzas Armadas el desarrollo de la crisis?

R.Sienten los mismos efectos porque la mayor parte de ellos, si no la totalidad, son de clase media-baja. La mayor parte de nosotros somos hijos de maestros, de funcionarios públicos.

P.De hecho sostienen el Gobierno, muy a su pesar según usted.

R.Así es, pero a lo mejor todo puede tener un límite. Quién nos dice si por ahí asoma un teniente coronel Chávez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de enero de 2000