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El único texto teatral de Ingmar Bergman se estrena hoy en Sevilla

Su ayudante, Rita Russek, dirige "Escenas de un matrimonio"

Ingmar Bergman, uno de los grandes de la historia del cine, reescribió Escenas de un matrimonio en 1987 para llevarla al teatro. La obra, que Bergman creó como una serie de televisión y adaptó después para el cine, se estrena hoy en España. Magüi Mira y José Luis Pellicena protagonizan este montaje, que estará en el teatro Lope de Vega de Sevilla hasta el día 23. Rita Russek, la actriz que interpretó la obra cuando la montó Bergman y que ha sido durante años su ayudante de dirección, dirige esta versión del único texto teatral que firma el autor de El séptimo sello.

"Bergman no tiene ningún interés en que sus películas se lleven al teatro. Siempre me dice que si tenemos la necesidad de convertir sus guiones en obras de arte, sea yo quien elija a los actores. Me deja las manos libres", comentó ayer en Sevilla Rita Russek, la actriz alemana que en 1987 encarnó a Marianne en Escenas de un matrimonio bajo las órdenes de Ingmar Bergman, y que es la única persona autorizada por el cineasta para montar su obra."Escenas de un matrimonio es la única obra para el teatro de Bergman. Hemos probado con una versión de la película Sonata de otoño, pero no ha funcionado. La obra que estrenamos en Sevilla nació como una serie de televisión de seis capítulos en los años setenta. Bergman hizo después una versión para el cine y, a principios de los ochenta, la convirtió en una obra de teatro con un montón de personajes. La versión que estrenamos ahora es una adaptación posterior para dos personajes", explica Russek, que ha dirigido la obra en Londres, París, Tel Aviv y Buenos Aires, entre otras ciudades.

Escenas de un matrimonio, en versión de Emilio Hernández -director de escena y responsable del Centro Andaluz de Teatro-, es la revisión de sus vidas que se plantea una pareja madura. "Dicen muchas tonterías y sólo de vez en cuando se les ocurre algo sensato", apunta el director de Fanny y Alexander en el programa de mano.

"Mi personaje es puro, vital, ingenuo y lo que encuentro más fascinante es que tiene una gran capacidad de descubrir la vida. Cuando empieza la función ella está bloqueada en todos los aspectos, moral, físico y sexual; pero va avanzando hasta llegar a un momento hermoso de plenitud, de gozo y en el que consigue vivir sin presiones", asegura Magüi Mira. "Juan es un personaje típico. Un hombre que no quiere mirarse muy a fondo porque teme descubrir su propia mediocridad. Los dos se necesitan profundamente y, al final, terminan asumiendo sus imperfecciones y la vida los vuelve a juntar", añade Pellicena.

La obra, producida por Alejandro Colubi, tiene por el momento una gira de cuatro meses por toda España. Después de Sevilla, el montaje viajará a Murcia y el País Vasco. A Madrid y a Barcelona no llegará hasta septiembre.

"La obra es fruto de la madurez y, como tal, se ha comprimido todo para llegar a lo más elemental. La han visto personas desde los 18 a los 80 años, con distinta formación y procedentes de países diferentes, no va dirigida a un público minoritario. Como sus películas, la puede entender todo el mundo", asegura Rita Russek.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de enero de 2000