Los candidatos a la presidencia afirman que se puede juzgar a Pinochet en Chile

El anuncio de la liberación de Augusto Pinochet ha sacudido la campaña electoral de Chile en su recta final. Los dos candidatos que se disputan la presidencia el domingo -Ricardo Lagos, centro-izquierda, y Joaquín Lavín, derecha- coincidieron ayer en que Pinochet "puede ser juzgado en Chile" a pesar de su estado de salud. En Madrid, el juez Baltasar Garzón prepara el alegato a la decisión de Londres para solicitar una copia del informe médico secreto.

Más información

Los efectos de lo ocurrido sobre el resultado electoral en Chile aún son una incógnita, pero lo cierto es que, mientras Lagos logra recuperar la iniciativa perdida, Lavín se encuentra, en contra de su voluntad, con que Pinochet ya está en la campaña. "Es un chileno como otro cualquiera, y si hay procesos pendientes o la justicia requiere su presencia por cualquier razón, debe enfrentarla como cualquier chileno", declaró Lavín, quien era el principal beneficiado de la ausencia de Pinochet en Chile. Lagos fue más contundente: "Si ha cometido delitos debe ser enjuiciado". Palabras apuntaladas por su compañero en la Concertación Nacional y actual presidente chileno, Eduardo Frei, que señaló: "El Gobierno ha hecho su trabajo. Ahora los jueces tienen la independencia y las facultades para realizar su tarea". La decisión del ministro británico del Interior, Jack Straw, de liberar a Pinochet debido a su precario estado de salud fue criticada ayer por la oposición británica, miembros de su propio partido, familiares de las víctimas de la dictadura y organismos de derechos humanos. Se le acusa de utilizar una argucia legal para devolver a Pinochet a Chile, impidiendo a las partes conocer el informe médico en el que se basa. Precisamente, el juez Baltasar Garzón va a pedir a Straw que le muestre el contenido del examen médico practicado a Pinochet el 5 de enero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0013, 13 de enero de 2000.