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Aves impregnadas de petróleo en Cantabria

Las primeras aves marinas afectadas por la marea negra del buque Erika, hundido a la altura de la Bretaña francesa el pasado día 12, han sido descubiertas ya en el litoral cantábrico. En una playa cercana a Santander ha aparecido muerto un arao común impregnado de petróleo, y un alca, al que los pescadores llaman pitorro, ha podido ser salvado en las marismas de Santoña, uno de los grandes humedales de España, donde miembros de la Sociedad Española de Ornitología (SEO), con sede en Santander, han advertido de la presencia de numerosas gaviotas sombrías con el pecho y abdomen tintados de negro. En el País Vasco y Galicia han podido verse algunos alcatraces inmovilizados por la grasa.La SEO, en colaboración con la Fundación Naturaleza y Hombre, ha montado en Cantabria un dispositivo para el rastreo de las playas del litoral. De los primeros hallazgos verificados se ha dado cuenta a la Bird Life, con sede en Bruselas, la organización mundial que agrupa a todas las sociedades ornitológicas.Los expertos cántabros no ocultan su inquietud por la situación de las marismas de Santoña (2.000 hectáreas de superficie), consideradas por su excepcional importancia ecológica como uno de los más ricos humedales entre los 45 existentes en la Península. Santoña es zona de invernada, refugio y escala en los desplazamientos migratorios de miles de aves marinas, y la llegada de la marea negra produciría incalculables daños entre las especies invernantes.

La SEO de Cantabria ha divulgado la forma de aplicar los primeros auxilios a las aves contaminadas. Cuanto antes, es preciso cerrar su pico con un trozo de cinta adhesiva, a fin de evitar que, a fuerza de querer desprenderse del petróleo, el pájaro se intoxique a sí mismo. Cualquier líquido desengrasante, un simple lavavajillas, puede ser utilizado para limpiar sus plumas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de diciembre de 1999