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Los cuatro ganadores de la bienal Amárica ofrecen una visión pesimista del fin de siglo

Los cuatro artistas alaveses ganadores de la VII bienal Amárica ofrecen una visión heterodoxa y pesimista del fin de milenio en los trabajos que permanecen desde ayer expuestos en Vitoria y que abarcan distintos campos del arte tales como la pintura, la escultura o las instalaciones. Las obras de Xabin Egaña, Imanol Marrodán, Pablo Milicua y Pepo Salazar, pasarán a formar parte de los fondos del Museo de Bellas Artes de Álava después de permanecer en la sala Amárica hasta el 30 de enero, dentro de una exposición denominada Vida nueva.

El carácter milenarista de la muestra de este año es definido por Pablo Milicua a través de su montaje titulado Más allá del fin del mundo , una amalgama de objetos dispuestos a modo de santuario. "Se trata de un belén del nuevo milenio realizado con cascotes que realmente son pequeñas estatuillas", indica. "La idea central es crear un templo para la diosa de la generación y la destrucción a la vez que lleva a pensar en la vida eterna y en la resurrección tras la muerte". Este autor se ha dedicado desde 1988 a la escultura de manera especial y, tras recibir diversas becas y premios en Álava, el año pasado dirigió la sala Casa Ubu en Vitoria.El oñatiarra Xabin Egaña, afincado en la capital alavesa, presenta, por su parte, tres pinturas abstractas de grandes dimensiones realizadas según la técnica del temple al huevo bajo el título In den fallenden tagen. Jaiotzaren eguna. El artista guipuzcoano utiliza esta técnica de pintura que "se usaba hace mil años" y que ofrece una alternativa estética a los sistemas convencionales. Egaña ha trabajado en distintos campos, tales como el diseño gráfico, el diseño textil, la escenografía, el cartelismo o la ilustración, y ha participado en exposiciones en ciudades de toda España, en Estados Unidos y en Alemania.

Escenografía íntima

Imanol Marrodán por su parte, crea en Agorafobia un espacio "íntimo y personal" dentro de un ámbito escenográfico y teatral en el que busca acentuar "sensaciones de opresión" a través del color. Bilbaíno de 35 años, este autor aborda el miedo a la comunicación a través de una escenografía muy limitada y de reducidas dimensiones. Su trayectoria "multidisciplinar y autodidacta"como él mismo la define, le ha llevado a obtener diversos premios entre los que destaca el que le ha permitido colocar su escultura La inocencia, lo inesperado en una calle del barrio de Lakua de Vitoria.

El último de los artistas premiados en la séptima bienal de Amárica es el alavés Pepo Salazar, autor de 27 años especializado en obras de vídeo y audio que expone el trabajo Retail item // Masa Hogan. Se trata de una compleja instalación en la que ha utilizado vídeo, luz y sonido "sobre la idea de la comunicación y las transformaciones de los significados". Las imágenes reflejan la lucha de un ciclista contra un deportista de lucha libre y con ellas pretende profundizar sobre la imagen de los medios de comunicación actuales.

"Un revulsivo"

Salazar realiza desde el año 1990 trabajos de performance, vídeo-instalación y audio. Ha participado en numerosas actividades creativas en escenarios destacados como el centro de Arte Reina Sofía de Madrid y en salas de todo España.

La iniciativa de la bienal Amárica se erige en una de las convocatorias artísticas más importantes de la provincia de Álava y recoge una larga tradición de premios. La adquisición por parte del museo de Bellas Artes de la colección "es uno de los revulsivos más importantes", según señalaban los autores galardonados.

Además de las obras individuales que ofrecerá la sala Amárica al público hasta el próximo día 30 de enero, la exposición presenta en la entrada una obra conjunta de los cuatro premiados en la que se mezcla una amalgama de ideas en la que cada uno hace su parte "de una manera que provoca sorpresa, e independiente de los demás", indicaban.

Este certamen bianual apadrinado por la Diputación foral de Álava, simultanea premios y becas, así como la adquisición posterior de las obras por parte del Museo de Bellas Artes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de diciembre de 1999

Más información

  • Las obras premiadas se incorporarán a los fondos del Museo de Bellas Artes de Vitoria