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El IRA está descontento con las exigencias unionistas, pero mantiene sus compromisos

El IRA (Ejército Republicano Irlandés) cumplirá con los compromisos que ha adquirido en materia de desarme, según hizo saber ayer desde Dublín. No obstante, el brazo armado del Sinn Fein dejó patente su "descontento" por las condiciones impuestas el sábado por el principal partido unionista, el UUP (Partido Unionista del Ulster), de que el desarme se efectúe en febrero. El Consejo del UUP puso esta condición para dar su apoyo el lunes a la formación de Gobierno con el Sinn Fein. El Acuerdo de Stormont, que regula el proceso de paz, fija el desarme para mayo del 2000.

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El descontento del IRA no oscureció una jornada optimista marcada en Belfast por el estreno de un Gobierno de integración. Martin McGuinness, el supuesto excomandante en jefe del Ejército Republicano Irlandés, tomó ayer posesión de su despacho de ministro de Educación de Irlanda del Norte. El número dos del Sinn Fein convocó a los fotógrafos para que le retrataran en su nuevo escritorio. Pese a los ataques unionistas -la prensa conservadora británica tituló la noticia de su nombramiento Terror en las aulas-, McGuinness prometió luchar desde su puesto por una educación mejor para todos los jóvenes, sin distinción de religión. El pelirrojo autodidacta de 49 años, que dejó la escuela para aprender el oficio de carnicero en su ciudad natal de Londonderry, prometió trabajar por el futuro de los jóvenes de Irlanda del Norte. Aseguró que su ausencia de credenciales académicas no es óbice para desempeñar el cargo, ya que en los últimos 30 años había recibido "la educación política de toda una vida". "Éste es un desafío para mí y para toda la gente de Irlanda del Norte", declaró. "Soy plenamente consciente de mis nuevas responsabilidades".En un intento de ahuyentar temores protestantes de que bajo su dirección el sistema educativo dará preferencias a los escolares católicos, McGuinnes dijo que, a diferencia de su niñez, cuando los católicos eran discriminados, esto no va a volver a ocurrir. "Estamos hablando de la niñez, no de unionismo, nacionalismo, lealismo y republicanismo. Se trata de la niñez, nuestro mayor recurso, de cómo nutrirla, cuidarla, protegerla y educarla", declaró.

A pesar de los ataques de los protestantes, es más que improbable que la controversia pase a mayores. Sin embargo, McGuinness, encarcelado en dos ocasiones, ha quedado expuesto a la crítica. Nigel Dodds, ministro de Desarrollo Social, miembro del Partido Unionista Democrático de Ian Paisley y sobreviviente de un atentado terrorista del IRA hace algunos años, disparó la primera andanada verbal: "No podemos felicitarnos demasiado, porque la persona que estará a cargo de la educación de nuestros niños fue una vez el jefe de estado mayor del IRA", dijo. McGuinness siempre ha negado esa acusación.

Pero, si muchos unionistas consideran al ministro un asesino, incluso uno de sus más enconados enemigos de antaño, David Irvine, líder del Partido Unionista Popular (PUP), fue bastante más conciliador, incluso benigno. "Creo que Martin será un buen ministro si trabaja con tesón y, sobre todo, con imparcialidad", dijo a este periódico.

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