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La Comisión Europea recorta las ayudas al lino para acabar con el fraude

La Comisión Europea aprobó ayer su propuesta para reformar las ayudas al cultivo de lino y cáñamo, lo que supondrá un sustancial recorte de estas subvenciones comunitarias en España. La reforma fue aprobada sin la oposición de ningún comisario y, por lo tanto, recibió también el apoyo de la comisaria española Loyola de Palacio. La ex ministra de Agricultura ha sido señalada por la oposición socialista como responsable de este escándalo, que ha acabado comportando el recorte de las ayudas comunitarias a los cultivadores, principalmente a los españoles."Nuestro objetivo es reducir la caza de primas y los gastos inútiles", sostiene el comisario europeo de Agricultura, el austriaco Franz Fischler, para justificar la reforma. En virtud de la propuesta de la Comisión, que debe ser aprobada ahora por el Consejo de Ministros de Agricultura de la Unión Europea, el cultivo de lino y de cáñamo dejará de tener ayudas especiales y se enmarcará en el régimen general de subvenciones a los cultivos arables.

Eso significa que desaparecen las ayudas a la transformación, que a juicio de la Comisión han sido la principal fuente de fraude en España. Las ayudas al cultivo se centrarán en el lino destinado al sector textil, es decir, a aquel de mayor calidad. La reforma debería entrar en vigor el 1 de julio del año 2000, según los cálculos de la Comisión.

80 millones de euros

Las ayudas a la transformación de lino de fibra larga se establecerá en 69 euros (11.454 pesetas) por tonelada en el periodo 2000-2001, 120 (19.920 pesetas) en el 2001-02, 180 (29.880) hasta el 2005 y 200 euros (33.200 pesetas) a partir de la campaña 2005-2006. La ayuda a la transformación de lino de fibras cortas y de cáñamo que no contengan una cantidad de impurezas superior al 5% se sitúa en 40 euros por tonelada (6.640 pesetas). Con estas medidas, las subvenciones al lino que llegaron a 158 millones de euros (26.228 millones de pesetas) en 1998 caerán a casi la mitad, 80 millones (13.280 millones de pesetas), en el 2001.

El nuevo sistema de ayudas reducirá drásticamente las subvenciones que reciben los agricultores españoles porque el lino cultivado en España es de muy mala calidad y apenas se transforma para uso textil.

El fraude detectado en España, donde el cultivo de lino se ha multiplicado en los últimos años con el único objetivo de cobrar la subvención comunitaria, ha sido el detonante que ha llevado a la Comisión Europea a proponer este recorte de las ayudas.

El fraude del lino puso en el ojo del huracán a la entonces todavía ministra de Agricultura y ahora comisaria europea Loyola de Palacio. De Palacio, que ha quedado bajo la tutela política del Parlamento Europeo hasta que el caso sea cerrado judicialmente en España, ha negado su responsabilidad y la ha desviado hacia las autoridades autonómicas de Extremadura y Castilla-La Mancha. En estas comunidades casi todo el lino cultivado era quemado después de cobrar las subvenciones europeas. Las familias de altos funcionarios del Ministerio de Agricultura han ingresado grandes cantidades de dinero a través de este sistema de caza de primas.

Por otra parte, el consejero de Agricultura de Castilla-La Mancha, Alejandro Alonso, cree que la propuesta de la Comisión Europea se adapta a "los desmanes" de los responsables de la política agraria de la ex ministra Loyola de Palacio, informa Isabel Salvador. Según Alonso, cuya consejería ha congelado la tramitación de casi todas las ayudas europeas al lino al haber detectado indicios de fraude en varias fábricas, la comisión ha dicho "basta ya" a la mala utilización de las ayudas europeas, en este caso al lino, y aunque apunta que la decisión es "un poco exagerada", cree que se ajusta al montaje "mucho más exagerado" de los cazaprimas.

A partir de ahora confía en que los agricultores "profesionales" puedan conseguir también una subvención justa por un trabajo especializado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de noviembre de 1999

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  • De Palacio apoyó la reducción de las subvenciones a la mitad en el 2001