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El 'carapintada' Aldo Rico dirigirá la policía de Buenos Aires

La prometida mano dura del gobernador electo de la provincia de Buenos Aires, el peronista Carlos Ruckauf, se convirtió en un puñetazo al tablero democrático cuando se confirmó el jueves que el ex teniente coronel que lideró la sublevación carapintada y actual alcalde del municipio de San Miguel, Aldo Rico, aceptó ser el ministro de Seguridad en el Gabinete provincial que iniciará su mandato el 10 de diciembre.La Alianza opositora, que controla ambas cámaras del Parlamento provincial, había anunciado que no apoyaría las leyes propuestas por el Ejecutivo si Rico era designado en el cargo como virtual comandante en jefe de la temida policía provincial, una fuerza armada de 48.000 hombres también llamada la bonaerense o los patas negras. Según Rico, "el problema de la seguridad no es ideológico ni político. Acá hay que multiplicar por dos, poner el doble de policías y darles el doble de salario".

"Le gusta este desafío", aseguró Ruckauf, quien justificó la designación de Rico. "Estoy dispuesto a bancarme [tragarme] todas las críticas", y añadió: "Algunos abogados hablan de gatillo fácil, el gatillo fácil es el de los delincuentes, pero esto lo vamos a parar. El que saca un arma tiene que tener prisión. El que dispara, más prisión todavía. Y el que mata, prisión perpetua".

Rico, de 56 años, conocido como El Ñato por su nariz de boxeador, comenzó a destacarse en la carrera militar tras participar en la guerra de las Malvinas. Pero alcanzó notoriedad en la Semana Santa de 1987, durante el Gobierno de Raúl Alfonsín, cuando encabezó el alzamiento de un grupo de oficiales sublevados contra los mandos del Ejército. Esa modesta tropa que se pintaba la cara con betún tuvo en vilo al Ejecutivo y al país durante tres días, hasta que Alfonsín pactó.

Del indulto a la política

En enero de 1988, Rico se acuarteló de nuevo en el regimiento de Monte Caseros, al sur de la provincia de Entre Ríos y al norte de Buenos Aires. El teniente coronel fue arrestado, pero Carlos Menem le concedió el indulto y comenzó entonces su carrera política. Con su propio partido, el Movimiento por la Dignidad Nacional (Modin), obtuvo un escaño de diputado y fue elegido para debatir la reforma de la Constitución en 1994. Derrotado como candidato a gobernador de Buenos Aires, se dedicó a conquistar la alcaldía del distrito de San Miguel, donde le acaban de reelegir con más del 65% de los votos.Su estilo autoritario y de desprecio por la oposición (la que representan los partidos de centroizquierda) resultó eficaz para controlar, al menos, a los comisarios de la bonaerense que actúan en su municipio. En las formas, Rico recuerda al general Ramón Camps, que tuvo bajo su control a la policía provincial durante la dictadura. Camps involucró a los patas negras en los centros clandestinos de detención donde se torturó y se hizo desaparecer a miles de personas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de noviembre de 1999