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Las Hijas del Sol hacen un álbum en homenaje a Fela Kuti y el "afrobeat"

Las guineanas presentan su disco "Kchaba"

Vuelven los ritmos de los años setenta y la música africana no es ajena a esa tendencia. Las ecuatoguineanas Hijas del Sol hacen en Kchaba, su tercer álbum, un homenaje al afrobeat a través de la figura emblemática de Fela Kuti, el gran rebelde, el gran innovador de la música africana. "Admiramos su espíritu de lucha, sus ideas y su fuerza", dicen Paloma y Piruchi, que presentan su disco con conciertos en Madrid (Café del Mercado) hoy, mañana y los días 11 y 12.

Paloma y Piruchi, sobrina y tía, se quitan la palabra una a otra, pero no siempre para darse la razón o para completar una frase. Se complementan, pero también se distinguen. "La verdad es que nosotras no conocíamos a Fela Kuti", confiesa Piruchi, "pero cuando Alberto Gambino, nuestro director artístico, nos puso sus discos lo identificamos inmediatamente. Era la música que habíamos escuchado durante años. Lo que no sabíamos era de su vida, de su lucha".El nigeriano Fela Anikulapo Kuti fue el gran agitador político y musical de los años setenta en África. Fundador de una particular república -una comuna, en realidad- que llamó Kalakuta, fue un intransigente crítico contra la dictadura militar de su país, por lo que fue encarcelado varias veces. "La música es un arma de futuro", decía este pianista, saxofonista y cantante, creador del afrobeat, una mezcla de jazz, soul, juju nigeriano y el highlife de Ghana.

Las Hijas del Sol interpretan en Kchaba el tema Grito libre, dedicado a Fela Kuti. "Es un homenaje a todo el continente africano, para que no se olviden del espíritu rebelde de este hombre, de su fuerza, de su esperanza", añade.

Respecto a la moda de recuperación de la música de los años setenta, Las Hijas del Sol no creen que tenga particular relevancia. "La gente mira siempre hacia atrás en determinado momento de su vida. Es como ir en coche y mirar el espejo retrovisor, es importante saber qué pasa detrás", dice Paloma.

Por primera vez estas cantantes cuentan con algunos intérpretes ecuatoguineanos. En las guitarras, Hugo Westerdhal ha hecho un trabajo especialmente imaginativo. "Nos sentimos muy cómodas con estos músicos ecuatoguineanos. En este álbum hay también un trabajo especial de nuestras voces, sobre todo con relación a las guitarras, que son un poco rockeras. Nos gustan las guitarras porque no hacen daño a los oídos", afirma Paloma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de noviembre de 1999