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Ocho heridos en una nueva protesta de los mineros de MSP

Un grupo de alrededor de un centenar de personas, encapuchadas, asaltó en la mañana de ayer las oficinas principales de Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP), en Villablino, causando heridas y contusiones al menos a ocho personas que se encontraban en el interior, según la dirección de la empresa. La huelga ya cumple 27 días y se encamina a perdurar debido a que todas las reuniones llevadas a cabo hasta el momento entre el comité de empresa y la dirección de la misma han sido infructuosas.

Como resultado de los altercados se produjeron diversos destrozos en el edificio. Los encapuchados tumbaron la valla de hierro de la entrada del inmueble, y rompieron cristales, mesas, sillas y ordenadores. También hubo ligeros incidentes en las plazas de los grupos María, Calderón y Lumajo, así como en el lavadero de carbón y en las oficinas auxiliares, según la dirección de MSP. Según fuentes empresariales, desde primera hora de la mañana de ayer, piquetes de huelguistas se distribuyeron por los grupos mineros para impedir por la fuerza la entrada de los servicios mínimos y de los vigilantes que no respaldan la convocatoria. El presidente de la MSP, Victorino Alonso, posteriormente anunció en un comunicado, que se localizará a los "encapuchados" que agredieron a los directivos de la empresa "para que sean ellos quienes paguen las consecuencias de sus actos". Tres de los heridos son directivos, dos asesores jurídicos y el resto guardas de seguridad.

Este hecho refleja el grado de tensión que se vive en la comarca de Laciana tras 27 días de huelga en los pozos propiedad de Victorino Alonso y la falta de acuerdo que los sindicatos achacan a que la empresa no ha dado una respuesta. A medida que pasan los días crece el malestar entre la población al ser infructuosas las reuniones entre el comité de empresa y la dirección de la misma.

Samuel Gutiérrez, director de planificación de MSP, uno de los contusionados, culpó abiertamente de los altercados de ayer al ayuntamiento de Villablino y a los sindicatos, en especial a CCOO, mayoría en el comité. "Les dicen en las asambleas que se van a quedar sin empleo, sin minas. Lo que buscan es la intervención de la empresa por el Estado", afirmó Gutiérrez. Éste aseguró ayer que la suspensión de los servicios mínimos de mantenimiento en el interior de las minas es una "irresponsabilidad" por parte de los trabajadores.

Gutiérrez afirmó que el gobierno regional tendrá que tomar medidas urgentes ante esta situación. En un comunicado posterior, la empresa calificó de mafia la actitud de CCOO y el ayuntamiento de Villablino.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de octubre de 1999

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