El Senado de EE UU reafirma que el aborto es un derecho constitucional

Prohíbe la interrupción del embarazo tardía

El Senado de EE UU ha dejado listo el menú de uno del que será uno de los debates más feroces de las próximas elecciones presidenciales: el relativo al aborto. La Cámara alta ha aprobado dos resoluciones, aparentemente contradictorias, que enmarcarán ese debate. Una, aprobada con los votos de la minoría demócrata más un grupo de republicanos moderados, reitera que la interrupción voluntaria del embarazo es "un importante derecho constitucional". Otra, apoyada por la mayoría republicana más un grupo de senadores demócratas, prohíbe el aborto en una fase avanzada del embarazo.Bill Clinton anunció ayer que, como ha hecho en otras dos ocasiones interiores en que el Senado le envió el mismo proyecto de ley, vetará la prohibición del llamado aborto tardío. El presidente de EE UU cree que, en esa materia, hay que hacer una excepción no sólo con las mujeres en peligro de muerte, sino también con aquellas cuya salud peligra.

El aborto tardío es uno de los más espinosos asuntos de la agenda política y social de EE UU. Incluso demócratas partidarios del derecho al aborto, se pronuncian en contra de que éste se efectúe muy avanzado el embarazo.

La cruzada republicana

Para los republicanos y muchas organizaciones cristianas de EEUU se trata de toda una cruzada. "Tenemos que alzarnos de nuevo contra este crimen cometido contra los seres humanos más indefensos, tenemos que terminar de una vez por todas con la destrucción de vidas humanas inocentes por un procedimiento tan repugnante", clamó en la colina del Capitolio el derechista senador republicano Jesse Helms.

Pero antes de pronunciarse por tercera vez contra el aborto tardío, el Senado de EE UU había celebrado todo un referéndum interno sobre el derecho constitucional a la interrupción del embarazo, establecido por una decisión del Tribunal Supremo en su histórica sentencia Roe versus Wade, en 1973. Triunfó una resolución que aplaude esa decisión del Supremo, reafirma la constitucionalidad del aborto y se opone a su prohibición.

A favor de la resolución votaron 43 de los 45 senadores demócratas y 8 de los 55 republicanos. La resolución que prohíbe el aborto tardío fue aprobada por 63 votos, los 55 republicanos más 8 demócratas. Pero esa cifra de 63 no alcanza la mayoría de los dos tercios de los 100 escaños necesaria para convertir en nulo el ya anunciado veto presidencial.

El ala derecha del Partido Republicano piensa convertir en un tema de sus grandes temas electorales la necesidad de declarar ilegal el aborto tardío, un asunto que provocará serio malestar a los candidatos más moderados y con más posibilidades de triunfar como el republicano George Bush y el demócrata Al Gore.

Bush, aunque opuesto a todo tipo de aborto, preferiría no tocar nada relacionado con el asunto durante su campaña. Pero si sus correligionarios le presionan, no tendrá más remedio que oponerse, como mínimo, al aborto tardío.

Gore comparte con Clinton la oposición a la total ilegalización del aborto tardío. Pero las imágenes de fetos ensangrentados que serán exhibidas en sus mítines perturbarán su campaña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0022, 22 de octubre de 1999.

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