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¿Por qué no hay Premio Nobel de Matemáticas?

Cuando Alfred Nobel redactó en 1895 su testamento, en el que explicaba su deseo de destacar "en forma de premios a las personas que durante el año anterior hayan aportado los mayores beneficios a la humanidad", pensó en cinco modalidades: Física, Química, Medicina y Fisiología (lo que hoy llamamos Bioquímica), Literatura y Paz. Son los premios que acaban de otorgarse hace unos días, además del de Economía, creado en 1968. Mucho se ha elucubrado sobre la razón de que las matemáticas no tuvieran premio, y resulta por lo menos chocante que ni se nombren en el testamento.La primera explicación que circula entre ambientes matemáticos es a la vez la más extendida y la de menor fundamento. Se dice que Nobel tuvo una amante que lo abandonó para irse con Mittag-Leffler, un célebre matemático de la época. La venganza fue sutil y, al estilo bíblico, castigó a las generaciones venideras: ¡no habrá Premio de Matemáticas! Pero esta historia tan humana no tiene mucho soporte histórico.

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Otra teoría sostiene que en esa época de finales del XIX ya existía un importante galardón matemático, el Premio Escandinavo de Matemáticas, y Nobel no quiso rivalizar con él. La razón más aceptada y posiblemente la más verosímil es, como tantas otras veces, la más simple: a Nobel no le interesaban las matemáticas, y punto.

El inventor de la dinamita creó unos galardones acordes a sus intereses, entre los que no se encontraban la geometría ni el análisis. No obstante, ha habido una treintena de matemáticos que sí han recibido algún Nobel. Unos han basado sus méritos en trabajos de carácter matemático y con una implicación directa y práctica en disciplinas como Economía, Física y Química.

Podemos destacar a Lorentz, Planck, Einstein, Bohr, Heisenberg, Schrödinger y Chandrasekhar, o a los holandeses Gerardus"t Hooft y Martinus J. G. Veltman, que el martes obtuvieron el de Física "por haber dado a la física teórica de partículas una base matemática firme". En Economía no podemos olvidar a Nash, uno de los mejores matemáticos del siglo, premiado en 1994 al establecer los principios de la teoría de juegos. También ha habido matemáticos que han logrado el Nobel en otras áreas, como Bertrand Russell, matemático y filósofo, que en 1950 recibió el de Literatura.

Y para el final, una sorpresa. ¿Recuerdan quién es el autor de El gran Galeoto? Pues sí, José Echegaray se convertía en 1904 en el primer español que recibía un Premio Nobel, en su caso de Literatura. En el sigloXIX no había prácticamente ningún matemático español relevante, y si hubiera que destacar a alguno, ése sería Echegaray, catedrático de Matemáticas, autor de libros de texto y de divulgación científica, gran articulista y ministro de Hacienda y de Fomento.

Pero los matemáticos, al igual que los demás colectivos que no optan a los Nobel, han creado sus galardones. En nuestro caso se conocen con el nombre de las Medallas Fields, creadas por un canadiense, John C. Fields, en 1924 y otorgadas por vez primera en 1936. Su frecuencia es olímpica y tienen una característica encomiable: sólo se puede premiar a personas que no hayan cumplido 40 años. Hasta ahora (la última entrega fue en 1998) no se le han concedido a ninguna mujer ni a ningún español, y los norteamericanos han sido los más laureados. Aprovechando que el 2000 será el año mundial de las matemáticas, yo otorgaría millones de Nobel de Matemáticas a los alumnos que se esfuerzan por entender este apasionante mundo y no se escudan en un argumento derrotista: "Es que no lo entiendo".

Esteban Serrano Marugánes profesor de matemáticas del IES África de Fuenlabrada (Madrid).

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 17 de octubre de 1999.

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