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El Ayuntamiento de Barcelona quiere que la rehabilitación desgrave como la compra de un piso

De las 9.000 viviendas del Eixample barcelonés, un 30% necesitan ser rehabilitadas en cinco años. Pero esta necesaria rehabilitación de cientos de viviendas del distrito depende de la búsqueda de soluciones al alto coste que supone para la mayoría de los propietarios. Por eso, el Ayuntamiento ha decidido promover los cambios legislativos -que deberían ser aprobados por el Congreso de los Diputados- necesarios para conseguir que la rehabilitación de una vivienda tenga la misma desgravación que la que tiene la compra de un piso nuevo o seminuevo.

Una de las prioridades del distrito del Eixample para este mandato es seguir con la rehabilitación del parque de viviendas y frenar la terciarización. "Para eso habrá que buscar más fórmulas y una de ellas pasa por lograr que el propietario de una vivienda que requiera una rehabilitación importante pueda tener la misma desgravación fiscal que la persona que se compra un piso nuevo o seminuevo", explica la concejala del Eixample, Carme San Miguel. La mayoría de las viviendas del Eixample son centenarias y frente a la ventaja que supone su amplitud, se oponen los inconvenientes de las viejas canalizaciones e instalaciones y la falta de mantenimiento de los edificios, muchos de los cuales no disponen de ascensor.

Es, además, un distrito en el que la población mayor de 65 años representa casi el 25%. "Se está produciendo cierta renovación en las viviendas, hay jóvenes que estarían dispuestos a invertir en la mejora de los edificios. El problema es que en casi todos los edificios de viviendas hay alguna persona mayor sin capacidad para afrontar los costes que pueden ser altos", explica Jordi Vilarroya, responsable de Proeixample, sociedad que se creó en 1996 para dinamizar la rehabilitación, sobre todo tras algunas caídas de cascotes y trozos de fachadas.

Vilarroya apunta que otra forma de incentivar la rehabilitación pasaría por modificar la ley del IVA y conseguir rebajar el actual impuesto del 16% al 7%. De momento, las ayudas a la rehabilitación que gestiona Proeixample no pasan del 20%.El Ministerio de Fomento concede ayudas de hasta un 30% en los edificios de viviendas que se rehabiliten en las zonas reconocidas como de rehabilitación especial: Sant Antoni, Sagrada Família y Fort Pienc.

Desde Proeixample se han firmado más de una veintena de convenios con el fin de fomentar la rehabilitación, algunos con la Genetalitat, el Ayuntamiento y también con entidades bancarias -para facilitar créditos blandos- y con empresas de servicios, desde electricidad hasta de pintura. "Se trata de ayudas, pero no suficientes", comenta Vilarroya que pone como ejemplo el sistema de subvenciones de la comunidad de Madrid que llega a sufragar el 75% del coste de la rehabilitación de los edificios de viviendas en los que el 30% de los residentes sean personas mayores sin suficientes ingresos.

Cada peseta de inversión pública para la rehabilitación genera cuatro del sector privado, según la experiencia de Proeixample. En el distrito, en 1995 se destinaron 1.957 millones privados a la rehabilitación, cifra que en 1998 ascendió a 5.554 millones. "El incremento está claro, pero hace falta más", insiste Vilarroya.

Tanto San Miguel como el nuevo gerente del Eixample, Jordi Carbonell, están convencidos de que el futuro del distrito depende, en gran parte, de la capacidad de recuperar las viviendas, sin dejar de lado la recuperación de los interiores de manzana, de los que hay un total de 22 en proceso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de octubre de 1999

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