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15 familias abren su hogar a niños desamparados de difícil adopción

La campaña Se buscan abrazos, iniciada este verano por la Comunidad de Madrid para encontrar familias de acogida para niños desamparados que, por su edad o sus enfermedades y discapacidades, tienen grandes dificultades en encontrar padres adoptivos, ha dado ya sus primeros frutos. Quince parejas se han ofrecido ya a abrir su hogar a estos chavales tutelados por el Gobierno regional, que ahora se ven obligados a vivir en residencias.Algunos de los chicos para los que se ha pensado este programa sufren minusvalías como el síndrome de Down o enfermedades crónicas. Otros están sanos, pero tienen edades por encima de los ocho años y un pasado lleno de dificultades, con lo que su adopción es más complicada que la de un bebé. También hay grupos de hermanos que no conviene separar, por lo que hace falta encontrar a alguien dispuesto a acogerlos juntos en su casa.

Son chavales que carecen de una familia biológica o que, aunque la tienen, no puede o no quiere ocuparse de ellos. Existen dos vías para ofrecerles la estabilidad afectiva que necesitan: acogerlos durante los fines de semana y en vacaciones o de forma permanente. Algunos casos pueden incluso finalizar en una adopción. La campaña está destinada en principio a medio centenar de chicos que necesitan urgentemente una familia, aunque, si hubiera candidatos suficientes, se podría llegar a otros 500.

Maribel Martín, coordinadora de la Fundación Meniños, encargada del proyecto, explica que nunca esperaron una respuesta masiva. "Preferimos que vengan pocos candidatos, pero con ideas claras, porque queremos gente que se comprometa", asegura. "Ojalá vinieran muchos porque hay niños que necesitan tanto unos papás que nos dicen que les saquemos por televisión a ver si los encuentran", matiza.

Problema de personas solas

El programa está abierto a personas solas y a parejas heterosexuales (la actual ley veta a los homosexuales), estén o no casadas, siempre que lleven un mínimo de tres años de convivencia. Los interesados deben acudir a varias sesiones informativas y entrevistas. Si después de conocer las peculiaridades de esta modalidad de acogimiento familiar deciden seguir adelante, tienen que acudir a unos cursos formativos.Para que el acogimiento se haga efectivo hace falta que los informes psicosociales que el equipo de Meniños elabora sobre cada candidato cuenten con el visto bueno del Instituto del Menor y la Familia de la Comunidad. Después queda ya el paso decisivo: trabar contacto con el chaval y aprender a convivir con él.

Unas 300 personas han llamado hasta ahora al teléfono de información (902 22 07 07). De ellas, sólo las citadas 15 familias se han comprometido ya a abrir su hogar a estos niños. Otras 15 están en la fase de entrevistas.Los responsables del programa esperan tener listos los primeros acogimientos para navidades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de octubre de 1999