Pastillas y vinilos
Un motivo de la popularización de los dee jays en todo tipo de ambientes es, sin duda, el hecho de que poco a poco vayan desapareciendo viejos prejuicios. Así, ya no se identifica a los DJ con rutas del bakalao y el consumo masivo de drogas sintéticas. Aunque, tal y como atestigua Birdy, eso no quiere decir que en su entorno no se consuma droga. "A veces se tiende a pensar que en la música electrónica la gente se droga más que en un concierto de punk, y únicamente se droga de diferente manera. La droga, la noche, la fiesta y la música es algo que, inevitablemente, está superligado". Asimismo, los discos de vinilo tienen en la electrónica una tabla de salvación que está prolongando su lenta agonía. Por el momento es así, pero su gran enemigo, el compact disc, está siendo objeto de una severa investigación dirigida a que dicho formato se asemeje lo más posible al tangible disco de 12 pulgadas. Posibilidades como el scratching, sumamente popular en el hip hop, alargan su existencia, pero cada vez son más los disc jockeys que se pasan al formato digital. Y en Ibiza ya triunfa el minidisc.


























































