Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Tribuna:

Una última oportunidad

El Plan de Desarrollo Regional 2000-2006 (PDR) es un instrumento muy importante de política económica que debe facilitar la planificación de inversiones públicas en nuestro futuro más inmediato. En él se incluyen, entre otras, las actuaciones generales que serán cofinanciadas con los fondos estructurales europeos con el fin de contrarrestar las carencias que presenta nuestra comunidad respecto a otras regiones europeas.El resultado de la Cumbre de Berlín donde se ha concretado la cantidad de dichos fondos estructurales no ha sido positivo. Las dotaciones previstas para las políticas regionales y políticas internas rompen la tendencia al alza iniciada en 1988, no superando, en el mejor de los casos, el 1,72% del PIB comunitario, con lo que se debilitan las políticas de cohesión, no avanzando en el fortalecimiento político de la Unión Europea (UE), más necesario que nunca, para ampliar y democratizar los controles ciudadanos sobre la unión monetaria.

En el contexto anterior, el PDR debe determinar con la máxima claridad las directrices básicas de desarrollo. CCOO-PV consideramos sustancial que éste sea equilibrado en términos sociales y medioambientales. Es necesaria una apuesta clara para la introducción de los valores medioambientales en todas las actuaciones llevadas a cabo por la Administración y, obviamente, un mayor esfuerzo por alcanzar mayores niveles de cohesión social y solidaridad en base a una apuesta clara por la creación de empleo de calidad, la mejora de las condiciones de trabajo, la igualdad de oportunidades, el desarrollo cuantitativo y cualitativo de los servicios públicos de sanidad, educación y los servicios sociales.

De este modo, el PDR debe ser el resultado de un debate social y político alrededor de las potencialidades y debilidades de nuestra comunidad, para alcanzar un consenso político que permita subrayar las opciones de futuro y nuestro papel dentro de las regiones europeas. Sin embargo, su elaboración ha estado muy alejada de estos foros y tal debate no se ha producido. La dinámica seguida y la premura de los plazos lo ha dificultado, empobreciendo su contenido.

CCOO-PV cree que es importante que el Gobierno Valenciano sea sensible a las propuestas que le hagan los agentes sociales, tanto en la fase actual de definición de estrategias, como en la posterior de la definición del Programa Operativo, donde se concretarán los programas y proyectos de actuación e intervención. En este sentido las propuestas más relevantes de nuestro sindicato se circunscriben a tres ámbitos determinados.

1. Las actuaciones sobre equipamientos sanitarios, educativos y de servicios sociales deben ser impulsados ya que su situación actual es claramente deficitaria. La cohesión social no sólo es una característica innata a dichos fondos del Objetivo 1, sino que la necesaria convergencia con otras regiones europeas es imprescindible para el avance y desarrollo de la sociedad valenciana.

2. Las actuaciones sobre medio ambiente, en lo referente a los compromisos de la Agencia 21 tanto a nivel autonómico como local, para que la política medioambiental no tenga un papel subsidiario sino que se perfile como un condicionante ante cualquier actuación pública y privada. Es necesario un mayor esfuerzo en el desarrollo de las energías renovables; obtener y destinar recursos para racionalizar y mejorar el uso, disponibilidad y tratamiento del agua; para atender otras demandas de carácter ambiental (espacios húmedos), etcétera.

3. Las actuaciones sobre el empleo y la igualdad de oportunidades. El documento inicial carece de medidas preventivas para reducir la siniestralidad laboral, cuando el País Valencià presenta una de las mayores tasas de crecimiento de la accidentalidad muy significativa tanto a nivel del conjunto del Estado como europeo.

Igualmente demandamos un mayor esfuerzo en la consecución de mayor empleo, actuando sobre colectivos concretos y en especial sobre las mujeres, y mejorando los niveles de estabilidad, tanto más cuanto el Plan de Empleo para el año 99 presentado por el Gobierno sigue insistiendo en acciones de orientación y no tanto en aquellas más directas y más incisivas contra el desempleo estructural.

Por último, destacamos la importancia de una adecuada planificación de la oferta de Formación Ocupacional y Continua, relacionándola con la Formación Reglada e impulsado el Instituto Valenciano de las Cualificaciones.

Desde CCOO-PV estamos convencidos de la importancia que para la economía valenciana tiene el PDR que finalmente se diseñe, por lo que todavía es posible una participación más activa en esta fase aún no terminada, así como en la definición del Marco Comunitario de Apoyo (MCA) y en el desarrollo del Programa Operativo valenciano, más aún si como es de prever es nuestra última oportunidad de hacer una utilización adecuada y efectiva de unos fondos que deben redundar en la mejora económica y social de todos los valencianos y valencianas. Ésta es nuestra demanda y ése es el reto que tenemos por delante.

Juan Ortega Alborch es secretario de Relaciones Institucionales de CC OO-PV.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de octubre de 1999