La justicia italiana investiga la relación de Berlusconi con el asesinato de un juez

En vísperas de que su partido, Forza Italia, sea admitido con todos los honores en el seno del Partido Popular Europeo, desbancando a los ex democristianos, la imagen pública de Silvio Berlusconi volvió a sufrir ayer un nuevo golpe procedente de la magistratura italiana. Los fiscales de Caltanissetta, en Sicilia, confirmaron que el nombre del magnate de la televisión italiana y líder de la oposición figura en la lista de investigados por el atentado que costó la vida en julio de 1992 al juez antimafia Paolo Borsellino.La noticia agitó de nuevo las aguas siempre inquietas de la política italiana y provocó duras críticas del Polo, que volvió a denunciar la "instrumentalización politica de la justicia", mientras el principal interesado rechazaba comentarla, calificándola de "mera locura".

La información que decidió a los fiscales a incluir en enero pasado a Berlusconi y a uno de sus más directos colaboradores, Marcello Dell"Utri, en la investigación del atentado atribuido a la mafia, procede de un arrepentido, el antiguo capo Salvatore Cancemi, que decidió colaborar con la justicia en 1993. Según Cacemi, los grandes atentados perpetrados por la mafia en 1992 y 1993 respondían a la estrategia de establecer nuevas alianzas políticas, una vez sacrificada la vieja clase gobernante (representada sobre todo por el democristriano Giulio Andreotti). Dentro de esa clase emergente figuraba Berlusconi, cuyas relaciones con el padrino máximo de Cosa Nostra, Totó Riina, se iniciaron en los años ochenta y se intensificaron en los noventa, antes y después de los atentados.

En otras palabras, el padrino Riina -detenido en 1993- habría ordenado la cadena de atentados, como el que hizo saltar por los aires al juez Borsellino, colaborador del también asesinado Giovanni Falcone, el 19 de julio de 1992, cumpliendo órdenes, o atendiendo a simples sugerencias de un personaje externo a la Mafia que se disponía a entrar en la escena política italiana.

Salvatore Cancemi lanzó por primera vez la tesis de la existencia de "inductores externos" de aquellos atentados mafiosos en 1993, sin embargo, hasta enero pasado no se decidió a sustanciar su declaración con nombres y apellidos, los de Berlusconi y Dell"Utri. Los fiscales consideraron oportuno entonces abrir las primeras diligencias contra Berlusconi en secreto, pero por razones desconocidas la fiscal de Caltanissetta Anna Palma, decidió revelar este dato el miércoles. La reacción del centro-derecha fue contundente ayer.

Los tres partidos que integran el Polo de las Libertades salieron en defensa del líder máximo, señalando, a su juicio, la inconsistencia de la declaración del arrepentido ya que, el partido de Berlusconi, Forza Italia, no surge hasta 1994, dos años después del atentado contra Borsellino. Algunos altos cargos del Gobierno del centro-derecha, como el subsecretario de Interior, Franco Corleone, criticaron ayer la publicación de una noticia que pertenece a la esfera de las hipótesis investigativas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 30 de septiembre de 1999.

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