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80 artistas y expertos firman una declaración contra la Fundación Saura

Piden que se respete la voluntad del artista

Ochenta personalidades españolas y extranjeras del mundo de la cultura han firmado una declaración con el título La impostura de Cuenca en la que rechazan la idea de crear "una fundación (mediocre) que no deseaba" Antonio Saura. El texto fue hecho público ayer por Rainer Michael Mason, comisario general de la retrospectiva itinerante de obras de Saura entre 1956 y 1985, conservador-jefe del Cabinet des Estampes de Ginebra y uno de los impulsores de la declaración.Entre los firmantes del texto figuran, entre otros, los artistas Eduardo Arroyo, Eduardo Chillida, Antoni Tàpies, Luis de Pablo, Geneviève Asse, Georg Baselitz, Maya Andersson y Alexandre Delay; los estudiosos, críticos y directivos en el mundo del arte Juan Manuel Bonet, Tomás Llorens, Valeriano Bozal (que abandonaron el patronato de la fundación el pasado año), Francisco Calvo Serraller, Jean Christophe Ammann, Troels Andersen, Rafael Argullol, Dore Ashton, Victoria Combalía, María Corral, Patrice Cotensin, Antonio Fernández-Alba, Miguel Fernández-Cid, Jean Fremon, Daniel Giralt-Miracle, Thessa Herold, Francois Hers, Dieter Koepplin, Alain Mousseigne, Alfred Pacquement, Jean Louis Prat, Yves Rivière, Anda Rottenberg, Werner Spies, Michael Thévoz; el académico Francisco Rico, y los escritores Juan Goytisolo, Jacques Henric, Marcel Cohen y Jacques Dupin.

Instrucciones

La declaración dada a conocer ayer comienza reproduciendo el punto 6 de las instrucciones post mortem digigidas por el pintor, fallecido el 22 de julio de 1998, once días antes de su muerte, el 11 de julio, a su albacea testamentario, Olivier Weber, en el que se hace referencia a la fundación y que dice textualmente: "La mayor parte de los compromisos suscritos en 1995, así como las promesas hechas ulteriormente no han sido mantenidos hasta este momento. (...) Los incumplimientos de las personas y de las administraciones concernidas no han permitido que este proyecto se realice. Su perennidad, tanto financiera como humana, no está asegurada ni lo será el día en que yo no esté. Te pido expresamente que interrumpas todos los trámites en curso y que pongas fin a este proyecto mediante todos los medios cuyo empleo juzgues útil. Ninguna fundación o institución a mi nombre podrá crearse o llevar mi nombre sin el acuerdo previo y unánime de Mercedes [su viuda], Marina [su hija] y tuyo". "Pasando por alto la voluntad última de Antonio Saura y sin tener derecho alguno a ello, ciertas personas han emprendido una lucha insensata para forzar la creación de una fundación que habría de llevar su nombre. E incluso han anunciado públicamente que abriría sus puertas el 22 de septiembre pasado (apertura que, en definitiva, ha sido aplazada)", se dice en la declaración, en la que también se afirma: "Consideramos que la presencia de Saura en Cuenca es realmente deseable pero creemos que sólo resultaría posible una vez que la fundación haya dejado de existir". Las herecedras de Saura renunciaron a participar en la fundación pocas semanas después de morir el pintor y Valeriano Bozal, Juan Manuel Bonet y Tomás Llorens dimitieron como patronos poco después, al conocer la última voluntad del artista. En la actualidad hay varios procesos judiciales en curso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de septiembre de 1999